Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
El principio; otro más.
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
La foto y tus versos quedaron como una hermosa postal en mi mente!!
Extraordinaria obra de arte es que la nos has regalado Alonso... Gracias por ello!!
Abrazos amigo!! un placer llegar hasta este lado de tu hermoso rincón poético!!
Nos gusta la naturaleza, eso no lo podemos negar, y quizás por ello abrí este blog con una foto de mi amigo Silvestre... y ahí estábamos, los dos, conversando sobre la vida que nos ha tocado llevar.
Besos, Nuna, y siempre la bienvenida a este espacio y a otros.
Hola Mar y mil gracias por venir.
Escribí los versos y me hicieron la foto (una de las muchas que tenemos el Silvestre y yo), y fue a Rosario Martín que se le ocurrió la idea de juntar ambas. Me gustó y aquí la traje para abrir el blog.
Un abrazo junto a mi enorme agradecimiento, Romi.
Esos son los parajes en los que paso las primaveras y veranos... con los amigos como Silvestre y agradeciendo en sí el hecho de estar vivos.
Un abrazote, Esther, y mil gracias por acompañar estos momentos.
La vida es un corredor que tiene muchas puertas. Una da hacia la muerte, por supuesto; pero dado que todo se cumple inexorablemente, lo más cristiano que podemos hacer es agradecer que nuestro tránsito por ese hermoso corredor que es la vida. Nunca he sido un hombre de mascotas, pero me encantan los animales, así, en su hábitat natural, como tu amigo Silvestre. Tiene muy buena pinta el cabrón, jejeje supongo que es de una raza privilegiada. La fotografía, no tiene desperdicio; el poema, una muestra inequívoca de exquisito y sensible gusto poético.
En su hábitat se encuentra este pedazo de cabrón hispánico, fuimos nosotros los que nos instalamos en sus tierras, en pleno parque natural y protegido; pero llegamos a un acuerdo con él y con todos los animales que nos circundan, y juntos pasamos primaveras y veranos.
La verdad es que es una sensación inexplicable ver cómo te sigue y come de tu mano al tiempo que mantiene alejados a sus congéneres a base de cabezazos. Te puedo asegurar que asusta su mirada de loco cuando lo tienes enfrente… pero es buen chico, je je.
Un abrazote, Elhi,y hechas las presentaciones de estos dos silvestres.
Volando de un comentario a otro, he llegado hasta esta belleza de imagen que nos muestras unida, a tan profunda reflexión, creo que eres un ser afortunado querido Alonso, cuantos mundos interesantes encierra este Mundo Poesía, cuento me queda por conocer...una suerte volar hasta aquí.
Abrazos estimado y admirado compañero.
Isabel
¡Qué alegría, Isabel, verte en mi pequeño Terreno de montaña! Ahí estamos mi amigo Silvestre y yo conversando de la vida en las escaleras de la terraza de abajo que conducen al barranco. ¡Qué ganas tengo de acabar la temporada citrícola para mudarme a mis dominios y los suyos!
Un gran abrazo hasta tu isla afortunada… y si tienes pan duro y alargas la mano desde tu playa, el Silvestre te lo cogerá de la mano, je je.