Amortajó el silencio,
ingirió el desparpajo;
cauterizo el árbol
atrapó el arcoiris,
azotóal tiempo
y pereció en la nada.
Revistió de dogmas,
el enigma de los acertijos;
inundó mares de estigmas
y en abismos de ignorancia
naufragó en el espacio.
Madrugo senderos,
alcanzó o casos
y se desnudó en desiertos,
inmaculada fue su arrogancia
y un cirio de indiferencia
el consuelo de sus soledades.