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Hay una calle...
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
Hay una calle... desde el albor hasta la noche,
continua, sin medir su alcance
al buscar tu incógnito sendero,
inacabable como línea
que se incorpora al mundo,
llena de una áspera distancia
cuando de ella estás tan lejos.
Curvas formas con la rutinaria
vestimenta del luto ante la aurora,
por prescindir de tu paso en su trayecto.
Hay una calle... abierta
entre alturas y hondonadas,
desde mi ventana la contemplo
inmóvil, en su largo aparenta
ir sin frenos, zigzagueando
su negra cola en lo lejano
y sin saber hacia dónde entre los cerros.
Se extiende con acento de roca
por los quietos lagos, intenta
encontrarte en los silencios,
mas sin nada prosigue su paisaje taciturno
por letárgicas colinas y barrancas
con la callada partida de los muertos.
En mis ojos es como una honda grieta
posible entre nubes blancas,
es raíz parduzca que va rasgando el cielo.
No obstante se tiende en el regazo
de los valles que parecen bisbisar
con los ríos, con el viento
y solo halla el lenguaje de esas cosas
que tiemblan dentro de un azul discreto.
Penetra en los vacíos de algún modo,
rebuscando entre neblinas tu reflejo
y más se pierde...
como cicatriz negra en solitario,
hasta que la lluvia vuelve
con visita de nostalgia
a ser compañera en movimiento,
que pudiera ser su lagrimal sin pausa
entretanto se disipa su silueta
en otro espacio. Mas siempre veo
a una calle hacia adelante,
desde otra mañana hasta el ocaso
como un rastro de ceniza
que asciende, huyendo de esta tierra
hacia ti con temprana ruta sin regreso.
Sigue siendo precioso este poema que te leí tiempo ha… Y es que lo bello siempre permanece con su arte.
Un abrazote de domingo desde esta calle de pueblecito casi desierta a estas horas.
Hay una calle, que pasa por nuestra puerta, para recorrer mundos, para surcar veredas. Calle larga pues no tiene más final que el de tus pasos. Calle que puede estar abierta a la esperanza, si se encamina, si es capaz de llevarte donde anhela tu alma.
Besos. Luis
Una calle que jamás puede faltar; es el andar de nuestra vida y de todo lo vivido. Sinuosa y ondulante con sus claroscuros.Testigo de mil puertas y ventanas que se abren o no; observados o no.Ahí vamos y al final se hace un punto y no sabremos cómo muere...Saludos y felicitaciones por este inspirador trabajo. Adopos