La noche, esta misma amiga
revolotea en mi verbo,
me rindo como su siervo
al deleite de su espiga…
¡Qué alguien me mïenta y diga
que mi amada por fin se mueve,
que mi dolor es torpe y leve!
… mi inconsciente no atestigua.
Fría... su sangre de nieve,
y solo el polvo volverá,
pues su alma pernoctará
por su perfume que llueve
como el agua que se bebe.
Otro día sin mi amor
otro día más de albor…
todos ríen y me miran
triste, pero no deliran
como este eterno dolor.
...........................................................................................................
faltan 34.
revolotea en mi verbo,
me rindo como su siervo
al deleite de su espiga…
¡Qué alguien me mïenta y diga
que mi amada por fin se mueve,
que mi dolor es torpe y leve!
… mi inconsciente no atestigua.
Fría... su sangre de nieve,
y solo el polvo volverá,
pues su alma pernoctará
por su perfume que llueve
como el agua que se bebe.
Otro día sin mi amor
otro día más de albor…
todos ríen y me miran
triste, pero no deliran
como este eterno dolor.
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faltan 34.