El caso es que me estafa
el día vendiéndome una claridad
lumínica y prematura
que nunca llega
a la hora de mis deseos
que nunca manifesté
el color deseado
que nunca calienta
ninguna de mis emociones
me estafa el día
porque promete de madrugada
aquello que deja olvidado
en la sobremesa de un café
¿dónde adquirió la ocurrencia
de mentir con sus promesas
matutinas?