BIBI
Poeta que no puede vivir sin el portal
Con el eco de tu voz
construí un silencio dorado,
en el que tú y yo
eramos los dueños de la noche,
donde eternamente las estrellas
cobijaban nuestro amor apasionado.
Con tu piel,
construí mi abrigo y mi esperanza,
para disipar la angustia de la espera
y susurrar tranquila tu nombre amado.
Con tu mirada,
construí senderos colmados
de ilusión y flores blancas,
para calmar mis ansias de no tenerte
y soñar con tu llegada,
para entregarme sin medida
a tu cuerpo enamorado.
Con tu boca,
construí mil besos de miel
para saborearte segundo a segundo,
y sentir el fuego de tu aliento
y quedarme en paz
para acortar el tiempo,
y pensar que esta distancia
sólo fue un sueño,
que por fin ya estás aquí,
Amor mío, dueño de mi alma,
de mis días, de mi amor,
que con inmenso amor
te ha esperado.
BIBI
construí un silencio dorado,
en el que tú y yo
eramos los dueños de la noche,
donde eternamente las estrellas
cobijaban nuestro amor apasionado.
Con tu piel,
construí mi abrigo y mi esperanza,
para disipar la angustia de la espera
y susurrar tranquila tu nombre amado.
Con tu mirada,
construí senderos colmados
de ilusión y flores blancas,
para calmar mis ansias de no tenerte
y soñar con tu llegada,
para entregarme sin medida
a tu cuerpo enamorado.
Con tu boca,
construí mil besos de miel
para saborearte segundo a segundo,
y sentir el fuego de tu aliento
y quedarme en paz
para acortar el tiempo,
y pensar que esta distancia
sólo fue un sueño,
que por fin ya estás aquí,
Amor mío, dueño de mi alma,
de mis días, de mi amor,
que con inmenso amor
te ha esperado.
BIBI
:: y que Dios te bendiga