Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi más elocuente sed está en tu mirada;
y en la pupila de tus besos,
escondidos bajo mi almohada,
llega la luz de los sueños
renovada
En la médula de mis huesos,
está la sangre de tu anidada:
Caprichosa
Calcificada
Y pegada a mí, siempre
-casi calcada-
la palabra en mi vientre
de tu vaguada
Y el dulce sabor-que aun se siente-
de aquellas tardes de enamorada
y en la pupila de tus besos,
escondidos bajo mi almohada,
llega la luz de los sueños
renovada
En la médula de mis huesos,
está la sangre de tu anidada:
Caprichosa
Calcificada
Y pegada a mí, siempre
-casi calcada-
la palabra en mi vientre
de tu vaguada
Y el dulce sabor-que aun se siente-
de aquellas tardes de enamorada
::::