Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Margarita azul
Margarita azul, nariz de pétalo,
labios de mar, manos de muñequita y mejillas de leche.
Girasol moreno, pestañas que titilan en el aloé
de la turba negra, como romántico enjambre oscuro
que nos clava sus miles de luces,
y que cabellos los tuyos que se sonrojan
cuando un suspiro los toca.
Cuerpo de cielo, sonrisa de ola mojando
una playa de avena,
sirena de miel con corazón de manzana,
veladora de mi alma que se enciende
en el faro febril de mis sueños,
brazos trémulos que me abrazan con dulzura,
perla eres que palpita en el océano de mis ojos,
margarita hermosa, crisantemo de mi lecho eres,
arco iris incandescente de amor, ninfa constelada
que se conjuga en la luna
Sombra de las flores eres, incesante olor a princesa
de fuego, el laurel de mi boca sedienta de ti.
Brisa que se contagia de las alas de un ángel que parece estela
del dulce firmamento.
Y me he quedado como naufrago en la esquina de tu cintura,
mi margarita, aunque sirena eres del cuerpo celeste
por donde las nubes pasan, eres mi fragancia, mi delicada hambre
que cautiva al pensamiento, zafiro que late en las ansias
de mis ansias nuevas.
Dedicado a la mujer mas bella del mar a mi Sirena.
Margarita azul, nariz de pétalo,
labios de mar, manos de muñequita y mejillas de leche.
Girasol moreno, pestañas que titilan en el aloé
de la turba negra, como romántico enjambre oscuro
que nos clava sus miles de luces,
y que cabellos los tuyos que se sonrojan
cuando un suspiro los toca.
Cuerpo de cielo, sonrisa de ola mojando
una playa de avena,
sirena de miel con corazón de manzana,
veladora de mi alma que se enciende
en el faro febril de mis sueños,
brazos trémulos que me abrazan con dulzura,
perla eres que palpita en el océano de mis ojos,
margarita hermosa, crisantemo de mi lecho eres,
arco iris incandescente de amor, ninfa constelada
que se conjuga en la luna
Sombra de las flores eres, incesante olor a princesa
de fuego, el laurel de mi boca sedienta de ti.
Brisa que se contagia de las alas de un ángel que parece estela
del dulce firmamento.
Y me he quedado como naufrago en la esquina de tu cintura,
mi margarita, aunque sirena eres del cuerpo celeste
por donde las nubes pasan, eres mi fragancia, mi delicada hambre
que cautiva al pensamiento, zafiro que late en las ansias
de mis ansias nuevas.
Dedicado a la mujer mas bella del mar a mi Sirena.
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