legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que un beso me derribó,
me derribó un beso;
carnada mortal
entre mis dientes,
tus labios compulsivos,
pétalos peregrinos
ofreciéndose al sol
en plenilunio
Te sentí tiritar
cual mariposa errante;
crujir entre mis dedos,
pan de azúcar
desvaneciendo ilusiones
y tragando saliva
a borbollones
¿Qué decir
si te vuelvo a tener entre mis brazos?
que ambulante
en la senda de tu amor
extravié el viaje,
que aferrado a la sombra
de mi anhelo,
sólo con un beso tuyo
toqué el cielo
Que más vale beber la miel
en un segundo,
que la hiel en las eternidades
de este mundo
Que no importa
si los dos somos ajenos;
cuerpos astrales
que en libertino vuelo
rompen estereotipos
y desde la excepción
dictan la regla
Me taparé los ojos,
me morderé lo labios,
me azotaré la espalda,
les pondré pimienta
a mis narices
y empastaré con cemento
mis oídos
Y allí,
al filo de la madrugada,
me vengaré de ti,
profanando el blanco
de mi almohada
me derribó un beso;
carnada mortal
entre mis dientes,
tus labios compulsivos,
pétalos peregrinos
ofreciéndose al sol
en plenilunio
Te sentí tiritar
cual mariposa errante;
crujir entre mis dedos,
pan de azúcar
desvaneciendo ilusiones
y tragando saliva
a borbollones
¿Qué decir
si te vuelvo a tener entre mis brazos?
que ambulante
en la senda de tu amor
extravié el viaje,
que aferrado a la sombra
de mi anhelo,
sólo con un beso tuyo
toqué el cielo
Que más vale beber la miel
en un segundo,
que la hiel en las eternidades
de este mundo
Que no importa
si los dos somos ajenos;
cuerpos astrales
que en libertino vuelo
rompen estereotipos
y desde la excepción
dictan la regla
Me taparé los ojos,
me morderé lo labios,
me azotaré la espalda,
les pondré pimienta
a mis narices
y empastaré con cemento
mis oídos
Y allí,
al filo de la madrugada,
me vengaré de ti,
profanando el blanco
de mi almohada
::