jesse salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que bellos son tus pies que arrugan las sábanas y tus piernas
divina porcelana tan perfectas en hechura que inspiran
mis instintos perdidos en el divagar de mis ansias
que admiran tu silueta como una Venus
dormida ,
y en silencio mis pupilas se llenan los ojos con cada curva
de tan majestuoso ser , sobre la almohada los sueños
sueñan con el deseo soñado de tus cabellos
y la magia azabache de su color ,
en el clavel rojo de tus labios voy a ser tu picaflor ,
y de tu aliento voy a beber saboreando
el húmedo sabor de tus besos hasta
saciar mi boca con el suspiro
rendido a los brazos
del gemir ,
si estas manchas de tinta en mis manos son cómplices ,
de tocar lo suave de tu piel y como arden ante
la caricia que esculpe tu cuerpo que vibra
con cada fibra de cada poro con cada
gota de sudor que emerge
de su vapor , de esos
ardientes deseos
donde el cuerpo del hombre reconoce al aroma de una
mujer , al cuello de una mujer de tan delicada dulzura ,
a los hombros de una mujer seda que instiga
a esos ardientes deseos , que conquistan
tus senos con el tacto de mis mejillas ,
y devoto soy de tus caderas
que llevan una mariposa
tatuada en la
esquina de tu cintura , adienteas deseos
son esos que se dan del alma
seducendo burbujas
desnudando al
tiempo de su
rubor
sin dejar nada atrás de su loca pasión .
divina porcelana tan perfectas en hechura que inspiran
mis instintos perdidos en el divagar de mis ansias
que admiran tu silueta como una Venus
dormida ,
y en silencio mis pupilas se llenan los ojos con cada curva
de tan majestuoso ser , sobre la almohada los sueños
sueñan con el deseo soñado de tus cabellos
y la magia azabache de su color ,
en el clavel rojo de tus labios voy a ser tu picaflor ,
y de tu aliento voy a beber saboreando
el húmedo sabor de tus besos hasta
saciar mi boca con el suspiro
rendido a los brazos
del gemir ,
si estas manchas de tinta en mis manos son cómplices ,
de tocar lo suave de tu piel y como arden ante
la caricia que esculpe tu cuerpo que vibra
con cada fibra de cada poro con cada
gota de sudor que emerge
de su vapor , de esos
ardientes deseos
donde el cuerpo del hombre reconoce al aroma de una
mujer , al cuello de una mujer de tan delicada dulzura ,
a los hombros de una mujer seda que instiga
a esos ardientes deseos , que conquistan
tus senos con el tacto de mis mejillas ,
y devoto soy de tus caderas
que llevan una mariposa
tatuada en la
esquina de tu cintura , adienteas deseos
son esos que se dan del alma
seducendo burbujas
desnudando al
tiempo de su
rubor
sin dejar nada atrás de su loca pasión .
Jesse Salas
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