VII ( Improvisándome)
A los lamentos de mi cofradía no le cabe
otro nombre que el de tormentosa cumbre de
parálisis,
allí la sincronía se pondera en la
balanza de los recuerdos y la clarividencia
es limite nublado de utopías.
balanza de los recuerdos y la clarividencia
es limite nublado de utopías.
ya son clara demencia, donde la fragmentación
es claro silogismo de ésta existencia que
proclama sus días en desierto;
la vorágine que permanece en éste sutil
instante es la danza de mis epitafios al pie
de ésta muerte de conciencia sorda,
sí de aquella que se pierde, instante es la danza de mis epitafios al pie
de ésta muerte de conciencia sorda,
de ésa que explica el vacío de
sus inexorables horas
mientras el ornamento ventisco
son estrellas que caen como pequeños
respiros atravesando el salitre donde
descansan los días ciegos,
son estrellas que caen como pequeños
respiros atravesando el salitre donde
descansan los días ciegos,
de nimiedades descompongo las
paredes en concierto de alucinaciones
sempiternas
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:: va el ginebra para tres mesas jajaja.