Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desnuda ante tí
Abrazada a mi almohada,
evocando tu recuerdo
¿Como sería la mirada?
Del dueño de mis labios gemelos...
Quien al ver mi piel denuda,
contuvo sus deseos,
de hacerme sentir mujer
en sus brazos de fuego...
Fue más grande
su nobleza
la plenitud de sentimientos,
de aquel que al verme
desnuda,
me cobijo con sus velos,
me abrazó
con su ternura
y palabras de terciopelo...
No sin antes deshojar
cada centímetro
de mi piel,
descubrir la llaga ardiente,
que por años ocultaba
y con mi vida custodiaba...
Sus dedos introduciendo,
con sutil delicadeza,
huesos quebrados,
órganos estremecidos,
seguía buscando
y algo encontró...
Justo allí,.....
en mi lugar sagrado
donde guardo mis sentimientos
y radica mi corazón,
de mi esencia lleno sus manos
el efluvio de mi alma palpó...
Me sentía estremecida,
no lo podía creer
lagrimas por mis ojos
quemaban toda mi piel...
Aquel que no tiene
rostro, nombre,
ni podré sentir su piel
al que tal vez nunca
yo llegue a conocer,
me haya visto denuda
y me haya vestido con fe...
Me hizo sentir viva
Me hizo sentir mujer
confirmando
que en mí esencia radica,
la grandeza de mi ser......
Abrazada a mi almohada,
evocando tu recuerdo
¿Como sería la mirada?
Del dueño de mis labios gemelos...
Quien al ver mi piel denuda,
contuvo sus deseos,
de hacerme sentir mujer
en sus brazos de fuego...
Fue más grande
su nobleza
la plenitud de sentimientos,
de aquel que al verme
desnuda,
me cobijo con sus velos,
me abrazó
con su ternura
y palabras de terciopelo...
No sin antes deshojar
cada centímetro
de mi piel,
descubrir la llaga ardiente,
que por años ocultaba
y con mi vida custodiaba...
Sus dedos introduciendo,
con sutil delicadeza,
huesos quebrados,
órganos estremecidos,
seguía buscando
y algo encontró...
Justo allí,.....
en mi lugar sagrado
donde guardo mis sentimientos
y radica mi corazón,
de mi esencia lleno sus manos
el efluvio de mi alma palpó...
Me sentía estremecida,
no lo podía creer
lagrimas por mis ojos
quemaban toda mi piel...
Aquel que no tiene
rostro, nombre,
ni podré sentir su piel
al que tal vez nunca
yo llegue a conocer,
me haya visto denuda
y me haya vestido con fe...
Me hizo sentir viva
Me hizo sentir mujer
confirmando
que en mí esencia radica,
la grandeza de mi ser......
::