Lágrimas de estiércol

Ligia Calderón Romero

Poeta veterano en el portal
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008



Tristeza y belleza en tu poesía van unidas Ligia
un placer leerte y darte mis estrellas, por este sentido poema
abrazos de amistad
Sergio
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008

Un poema de amor de arrebatadora pasión. Me ha encantado. Tienes un talento especial para la metáfora. Te he subrayado los versos que más me han gustado.
Mis besos y mis estrellas, amiga Ligia.
 
Cuando la tristeza te lleva,
cuando la nostalgia te envuelve...
los versos penetran
y te ciegan lentamente
hasta plasmar los silencios.

Mi abrazo entre estrellas para ti,
Jesús
 
Una amraga melancolía , que definen llorar por una persona que no merece....
me encanto felicitaciones...
 
Wooooooow en medio de tanta tristeza , hay una delicia de imagenes poeticas amiga , perfectos versos para describir ese truncado amor , me quedo con una lágrima que no terminó de salir. Besitos y estrellas .

Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008

Es un bello poema el tuyo, querida Ligia,
aunque es tan triste que no lo asocio con tu persona,
siempre tan llena de alegría y vida;
siempre nos diste lo mejor de tí en tus escritos,
con tu amabilidad y ternura habitual;
siempre te preocupaste por el prójimo,
en generosa entrega;
me cuesta creer en ese vacío afectivo que nos cuentas
y lamento sea causa de tu tristeza.
Quiera Dios que cambie tu ánimo,
así como el verso final de tu poema...

un beso,
Eduardo.
 
Cuánta fuerza lleva esto mi estimada Ligia, es duro, claro y es triste visualizar las imágenes que bordean por acá....
Creo que el amor cuando se va nos deja ese espacio en el que las lágrimas son el reflejo del dolor.
Un gustazo leerte mi estimada poetisa, un abrazo y un beso.
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008

Es verdad es triste tu poema
pero eres muy buena en tus letras.
Te dejo estrellas y besos de ternura.
Zulcas.
 
Ligia que hermoso versar,pero cuanta tristeza reflejan ya que cuando el ser que amamos nos deja y se va ,nos queda el alma dolorida,pero siempre hay un nuevo renacer,un abrazo amiga,
 
Ligia una vez más extasiada con la excelsitud de tus versos...Hermosa melancolía muy bien plasmada, como todo lo que escribes....

Recibe toda mi admiración y mis luceros...

Besos...

camelia
 
Me encanta sumirme en metáforas tan bellas, porque a pesar de la tristeza que encierran los versos, hay poesía que destila a mares. Yo sé que no son tus lágrimas (las tuyas son gotitas saladas que resbalan de tus mejillas y se vuelven cristales), yo sé que no son tus dolores, pero los plasmas con tanta pasión y tristeza, que dejas un halo de pesar en quién te lee. Te felicito, porque te has puesto en el lugar de muchos y lo hiciste con mucha calidad. Un besote.
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008

Hermoso escrito nena,
que tristeza se refleja,
pero la plasmas sutilmente,
me gusto muchisimo...
el amor...

como siempre un honor deleitarme entre
tus escritos...

lau :::hug:::
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008

ufff... que versos, que poema, que metaforas tan buenas... que fuerte esas lagrimas... tu talento brillante se desata sin limites... Un Abrazo Amiga... Ramiro
 
Hay tristezas amiga que dejan surcos indelebles y que se llenan en los inviernos
de los recuerdos. precioso lirismo amiga plasmas en estos versos .Besos y un fuerte abrazo desde mi alma.
 
Bravo! que excelente... hasta la tristeza luce hermosa en esta poesía... ahuuu me alegro tanto haberme quedado esta noche vagando entre letras, porque encontre las tuyas... algo similar sentí y lo definí.

Mis felicitaciones, saludos y estrellas Ligia.
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.


28 de junio, 2008


Hola Ligia.
No he estado unos dias por aqui y ahora me he dado este lujo de leerte.
esos recuerdos del ayer, todo aquello que fue bello, que un día fue el centro de la vida, se fue, pasó como pasa la primavera. esa frase final tuya "con un firmamento de lágrimas de estiércol" me sugiere que hoy ese recuerdo esta como sució, como que te hace daño.
Espero que estés bien.
Un abrazo de tu amiga que te admira y te desea lo mejor del mundo.
Estrellitas.
Ana.:::triste:::
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008

Preciosos y tristes versos. Esta poesía es realmente conmovedora.
Mis felicitaciones, me ha cautivado
Un afectuoso abrazo
Joan
 
Ligia Calderón Romero;1584688 dijo:
Lágrimas de estiércol

Su nombre es vuelo pretérito.
El recuerdo de su mirada canta primaveras,
su magia se enreda entre mis cristales
y pinta el verano al pie de mi ventana.

Traviesas las palomas de sus manos
deshojaron mis otoños con sus dedos,
plantó y cortó flores en el desierto
e incendió témpanos de hielo.

Ardieron sus arenas en el fango del delirio
en sus noches dementes inmoló mis ansias,
cortaba soles en primavera como en invierno
me amaba entonces, sí, entonces me amaba.

Su estrella rogaba por una sola de mis caricias,
moría entonces por una de la suyas
y entonces moría por un trozo de mi universo.

Lo recuerdo, vino del cielo, lo trajo la brisa de invierno.
En sus alas violáceas trajo lo desconocido:
exquisitos bembos de lavas ardientes…

Enredó sus ósculos entre mis labios, me amó entonces.
Pero se fue con el verano, calzó en otros pies sus zapatillas,
mis horas las colgó del péndulo, el reloj se llevó a otra parte.

Abrió sus alas, se llevó mis mejores sueños,
ató sus zapatillas al silencio, se llevó las mías
y quedé descalza de ilusiones.

Quedé con el eco de sus inviernos
anudado en la garganta de los deseos
y una mirada perdida en el horizonte
con un firmamento de lágrimas de estiércol.

28 de junio, 2008

Que poema todos los
matices del amor...
simplemente me quito el sombrero
ante magistral poema un abrazo Ligia
y mis estrellas este poema
está de lujo!! :):):)
 

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