mariposita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no habrán
más noches celestiales
Al borde de un mar
De aguas limpias y puras.
Ya no habrán más tardes brillantes
Bajo la sombra de un árbol
De colores distinguidos.
Ya no habrán más sueños placenteros,
Repletos de pasión,
De caricias amorosas.
Ya no habrán besos de madrugada,
Ni susurros de amor,
Ni siquiera una mirada.
Ya no habrán palabras con sentido,
Serán frases vacías,
Las llamaré recuerdos.
Ya no habrán las tiernas miradas
Que hablaban de amor,
De cosas pasadas.
Sólo habrán los llantos los ecos de un latir
De corazones puros
A punto de partir.
Siempre habrá el ayer grabado en la memoria,
Y ese último adiós,
Final de cada historia
Al borde de un mar
De aguas limpias y puras.
Ya no habrán más tardes brillantes
Bajo la sombra de un árbol
De colores distinguidos.
Ya no habrán más sueños placenteros,
Repletos de pasión,
De caricias amorosas.
Ya no habrán besos de madrugada,
Ni susurros de amor,
Ni siquiera una mirada.
Ya no habrán palabras con sentido,
Serán frases vacías,
Las llamaré recuerdos.
Ya no habrán las tiernas miradas
Que hablaban de amor,
De cosas pasadas.
Sólo habrán los llantos los ecos de un latir
De corazones puros
A punto de partir.
Siempre habrá el ayer grabado en la memoria,
Y ese último adiós,
Final de cada historia
Última edición:
Que bien que te gustó, eso me trae una sonrisita a la cara.