Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
Atame a la prisión de tus besos
a la libertad de una larga espera,
que mi vida y yo quedaremos presos.
A misericordia de tu condena.
Libérame en cada suspiro tuyo
retenme en tu mirada,
que encadenado a ti, vivo con orgullo.
En tu celda dorada.
Sé juez y parte
que yo convicto y confeso,
me declaro culpable de amarte.
Y que volvería a delinquir por un beso.
Sé el viento que me alza en vuelo
hasta el cielo abierto y sublime;
atrápame en tu pecho y dame tu consuelo.
Aún cuando el sueño siga firme.
Necesito tu respirar para entre nubes volar
que mi alma gitana es como una cometa,
nunca quieta, sin pertenecer a ningún lugar.
Sé su viento, no el hilo que la sujeta.
Detenme entre los barrotes abiertos de tus brazos
quiero que seas mi celadora eterna,
que mi libertad no tenga plazos.
No me liberes de tu cadena.
No me dejes libre
que asi toda la vida seguiría,
se sufre dulcemente, pero se vive.
En cambio, sin ti y libre; simplemente moriría.
a la libertad de una larga espera,
que mi vida y yo quedaremos presos.
A misericordia de tu condena.
Libérame en cada suspiro tuyo
retenme en tu mirada,
que encadenado a ti, vivo con orgullo.
En tu celda dorada.
Sé juez y parte
que yo convicto y confeso,
me declaro culpable de amarte.
Y que volvería a delinquir por un beso.
Sé el viento que me alza en vuelo
hasta el cielo abierto y sublime;
atrápame en tu pecho y dame tu consuelo.
Aún cuando el sueño siga firme.
Necesito tu respirar para entre nubes volar
que mi alma gitana es como una cometa,
nunca quieta, sin pertenecer a ningún lugar.
Sé su viento, no el hilo que la sujeta.
Detenme entre los barrotes abiertos de tus brazos
quiero que seas mi celadora eterna,
que mi libertad no tenga plazos.
No me liberes de tu cadena.
No me dejes libre
que asi toda la vida seguiría,
se sufre dulcemente, pero se vive.
En cambio, sin ti y libre; simplemente moriría.
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