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Fénix

Vicente Moreno

Poeta fiel al portal
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Fénix
[FONT=&quot]
Te originas


desde la fricción de mis ojos
para con el mundo
que te rodea.

Y las palabras
te acompañan siempre,
como a un crepúsculo perpetuo
.



¿Pero y, si mirara de súbito y no estuvieras?
¡Si… te llamara de pronto y, no gozara respuesta!



Repaso
entonces
¿Cómo eras, cuando sólo te conocía?

Nuestro amor
emergió entre titilaciones,
de profundas coincidencias,
combinaciones insospechadas.
De señales y de estatuas.

Nuestros corazones
regurgitaron así
¡Hambrientos!
todo lo que soñábamos,
se deslizaron
en bandadas los ángeles
cuidándonos
¡Y ni siquiera nos dimos cuenta!

Sólos
llegamos a la consumación
de que nos necesitábamos.

Valparaíso y sus jardines
de casas colgantes
babilónicas
nos rindieron sus calles
para enamorarnos,
¡El puerto se nos ofrecía, alegre de nosotros!
¡Todos sus buques, en fila, nos saludaban!




Los cerros
que aplanábamos, casi sin vida,
¡Aplaudían a nuestro paso!
y raían mi traje de urbe.

Esos días hacían florecer al poeta
¡Yo, nuevamente con poemas entre las calles y las gentes!
La magia de todas sus mascaronas


en las ventanas, hartadas de ropas
y el paso cansino porteño
que tanto me ponía neurasténico.

¡Cuando por fin nos extraviamos de Pancho!



Llegamos a esta terracita en el Pacífico
palco
que vio a mis padres
desde niños,
jugar en sus costas marinas
en los veranos azules de su infancia.

¡El balneario, mi casa, mi mar!
Aquí,


en este océano,
están fechadas mis raíces y mis huesos.



Antes de entenderlo,


me salpicaste de amargura,
tu absoluta y absorta extrañeza del puerto.

¡Valparaíso reclamaba!

Es que, no tengo la culpa,


de que la misa la oficien los mismos curas,
no soy responsable
del ocio de la viejas,
que barren la calle
para tomar voz en el último chisme.
No me hagas garante
de las parrafadas comunistas
ni de las líneas del bloque,
yo he estado allí,
acéfalo
contigo y para ti.
¿Sabes tú, cuanto me cuesta mantener la calma?
y… por ti,
nadie ha muerto
en los diarios
ni en las revistas.

No me hagas un pajarito


que viene del cielo por semillas.
No me des de escobazos
como a un gato en Agosto.

No me tires a la cara
que ha llovido y que la casa está indecente,
yo soy de agua, mi vida, y
vivo de esas nubes que pasan,
dejándome
hambre y comida.

No me digas


que no sabes oler el océano,
no me vayas a contar
que los pájaros te resultan porquería.

No intentes abofetearme
con el viento de Septiembre.
Los volantines, ese mes,
pasan con sus colores refulgentes.

No me traigas tú,


el último chisme del pueblo.

¿Será que huías de mí?
porque me necesitabas
como el aire que respiras.

¡Me olfateas!
como el Lalo


para saber si anduve con alguien,
en algún entierro.
Amor
¡No le tires piedras al océano!
buscando hacer acrobacias.

¡Yo… las hago para ti!
todos mis días,
desde que despierto
y hasta que me duermo.

No me reclames a mí,


si la esposa del doctor me tira queso,
ni me reclames a mí,
por la niña del supermercado
que deja sus trenzas
en las bolsas de las compras



No te quejes conmigo
por la “rubia” que te empuja desafiante.

Ellas,


¿talvez?
quieren lo que tienes… y
jamás podrás decir
que he respondido
a esos juegos
o
que he salido solo
a encontrarme con alguien.



Yo…


no tengo culpa
que para ti, mi océano sea de gente
y arena.

No te vale decir


que el sol te hace doler la cabeza,
ni que la gente te resulta muy extraña.

Éste


es mi paraíso
y mi tumba,
éstas son mis playas y mis jardines,
¡La multitud no la conocía, ni me incumbe hacerlo!
Yo vine aquí
desde donde nunca he salido.

Estoy aquí
por los recuerdos:
Mis juegos de niño,
el mundo infantil infinito
que a veces me toma de la mano, aún hoy,
y
me deja en la plaza,
tomando un helado.

¡Hemos pasado tantas cosas juntos!
Incluso… hambre.



¿Es que te antojaste de inventarme tanto daño?
¡Te antojaste de agredirme con la violencia de un monstruo!



Pero eso,


ni siquiera, me conmovió.
Porque las armas que fluyen de mis palabras
se acompañan con la esclavitud del papel.
Y,
cada cosa que digo
se frota a las hojas
como un perro contento, moviendo sus colas.



Mis versos no destruyen AMOR.
¡Saltan a las rondas marinas de los hipocampos!



Vicente Salvador Moreno
-Señor De Las Lunas De Saturno-


Dedicado a
Sheyla Messenet

chocolatesculptures1ea1.jpg

 
Última edición:
FÉNIX​


Te originas desde la fricción de mis ojos
con el mundo que te rodea.
Y las palabras te acompañan siempre,
como una sombra perpetua.
¿Pero y, si te mirara de súbito y no estuvieras?,
¿Si te llamara de pronto y, no hubiera respuesta?
Te recuerdo, entonces,
¿Cómo eras?
cuando sólo te conocía:
Nuestro amor nació de centelleos,
de profundas coincidencias, combinaciones casuales.
De señales y de estatuas.
Nuestros corazones regurgitaron así, hambrientos,
todo lo que soñábamos,
se deslizaron en bandadas los ángeles, cuidándonos,
¡Y ni siquiera nos dimos cuenta!
Sólo llegamos a la consumación de que nos necesitábamos.
Valparaíso y sus jardines de casas colgantes
nos rindieron sus calles para conocernos,
el puerto se nos ofrecía alegre de nosotros
y, todos los buques nos saludaban,
los cerros que aplanábamos, casi sin vida,
aplaudían a nuestro paso
y raían más aún mi traje de urbe.
Esos días hacían florecer al bardo,
¡yo nuevamente con poemas entre las calles y las gentes!
La magia de todas sus mascaronas en las ventanas, colmadas de ropa,
y el paso cansino porteño que tanto me ponía neurasténico.
¡Cuando por fin nos extraviamos de Pancho!
Llegamos a una terracita del Pacífico,
a una barriada que vio a mis padres desde niños
jugar en sus costas en los veranos.
¡El balneario, mi casa, mi océano!
Allí, en este lugar, están fechadas ya mis raíces.
Antes de entenderlo, me salpicaste con amargura,
tu absoluta y absorta extrañeza del puerto.
¡Valparaíso reclamaba!
Es que no tengo la culpa de que la misa la hagan los mismos curas,
no soy responsable del ocio de la viejas,
que barren la calle para enterarse del último chisme.
No me hagas responsable de las charlas comunistas ni de las líneas del bloque,
yo he estado allí, acéfalo contigo y para ti.
Sabes tú cuando me cuesta mantener la calma y, por ti,
nadie ha muerto en los diarios
ni en las revistas.
No me hagas un pajarito que viene del cielo por semillas.
No me des de escobazos como a un gato en Agosto.
No me tires a la cara que ha llovido y la casa está sucia,
yo soy de agua mi vida y, vivo de esas nubes que pasan,
dejándome hambre y comida.
No me digas que no sabes oler el océano,
no me vayas a contar
que los pájaros te resultan porquería.
No intentes abofetearme con el viento de Septiembre.
Los volantines pasan con sus colores relucientes.
No me traigas tú, el último chisme del pueblo,
¿será que huías de mí?,
porque me necesitabas como el aire que respiras.
Y que me olfateas
como el Lalo, para saber si anduve con alguien, en algún entierro.
Amor no le tires piedras al océano buscando hacer acrobacias.
Yo las hago para ti, todos los días
desde que despierto hasta que me duermo.
No me reclames a mí, si la esposa del doctor me tira queso,
ni me reclames a mí, por la niña del supermercado
que deja sus trenzas en las bolsas de las compras,
no te quejes conmigo por la “rubia” que te empuja desafiante.
Ellas quieren lo que tú tienes y, jamás podrás decir que he respondido
a esos juegos o que he salido solo a encontrarme con alguien.
Yo no tengo la culpa que para ti mi océano sea de gente y de arena.
No te vale decir que el sol te hace doler la cabeza,
ni que la gente te resulta muy extraña.
Éste es mi paraíso y mi tumba, éstas son mis playas y mis jardines,
la multitud no la conocía, ni me incumbe hacerlo.
Yo vine aquí desde donde nunca he salido
Estoy aquí por los recuerdos:
mis juegos de niño,
el mundo infantil infinito
que a veces me toma de la mano, aún hoy, y
me deja en la plaza tomando un helado.
¡Hemos pasamos tantas cosas juntos!
Incluso… hambre.
¿Es que te antojaste de inventarme tanto daño?
¡te antojaste de agredirme con la violencia de un monstruo!
Pero eso, ni siquiera, me impresionó.
Porque las armas que fluyen de mis palabras
se acompañan con la esclavitud del papel.
Y, cada cosa que digo
se frota a las hojas como un perro contento moviendo sus dos colas.
Mis versos no destruyen AMOR.
¡Saltan a las rondas marinas de los hipocampos!​



En primer término, disculpas por haber cambiado colores y tamaños de la fuente en esta suerte de transcripción. Y es que se me hacía muy compleja la lectura, y por momentos ilegible. Además... laparoscopías más, laparoscopías menos... qué importa... ¿no? :::gafas1:::

También aproveché para solucionar algunos problemitas de acentuación y puntuación (que dicho de paso, sólo los vi al agrandar la fuente). Todo en fin, para poder disfrutar a pleno de esta pieza magnífica.

¡Qué manera de ponerle palabra poética a los vericuetos del Amor! Qué precioso discurso costumbrista, paisajista y - fundamentalmente- descriptivo de algunas discusiones inevitables que se gestan en la interioridad del vínculo amoroso.

Hubo tramos en los que se me cayeron las lágrimas de emoción. Otros en los reí (ja ja ja, con esa rubia mala y atropelladora... ¡que las hay, las hay!).

En fin, Vicente, tengo que felicitarte por semejante despliegue de recursos expresivos. Y tal vez solicitarte que reedites como para que tu trabajo sea más apreciado.


Un gran abrazo desde Buenos Aires.
 
FÉNIX​


Te originas desde la fricción de mis ojos
con el mundo que te rodea.
Y las palabras te acompañan siempre,
como una sombra perpetua.
¿Pero y, si te mirara de súbito y no estuvieras?,
¿Si te llamara de pronto y, no hubiera respuesta?
Te recuerdo, entonces,
¿Cómo eras?
cuando sólo te conocía:
Nuestro amor nació de centelleos,
de profundas coincidencias, combinaciones casuales.
De señales y de estatuas.
Nuestros corazones regurgitaron así, hambrientos,
todo lo que soñábamos,
se deslizaron en bandadas los ángeles, cuidándonos,
¡Y ni siquiera nos dimos cuenta!
Sólo llegamos a la consumación de que nos necesitábamos.
Valparaíso y sus jardines de casas colgantes
nos rindieron sus calles para conocernos,
el puerto se nos ofrecía alegre de nosotros
y, todos los buques nos saludaban,
los cerros que aplanábamos, casi sin vida,
aplaudían a nuestro paso
y raían más aún mi traje de urbe.
Esos días hacían florecer al bardo,
¡yo nuevamente con poemas entre las calles y las gentes!
La magia de todas sus mascaronas en las ventanas, colmadas de ropa,
y el paso cansino porteño que tanto me ponía neurasténico.
¡Cuando por fin nos extraviamos de Pancho!
Llegamos a una terracita del Pacífico,
a una barriada que vio a mis padres desde niños
jugar en sus costas en los veranos.
¡El balneario, mi casa, mi océano!
Allí, en este lugar, están fechadas ya mis raíces.
Antes de entenderlo, me salpicaste con amargura,
tu absoluta y absorta extrañeza del puerto.
¡Valparaíso reclamaba!
Es que no tengo la culpa de que la misa la hagan los mismos curas,
no soy responsable del ocio de la viejas,
que barren la calle para enterarse del último chisme.
No me hagas responsable de las charlas comunistas ni de las líneas del bloque,
yo he estado allí, acéfalo contigo y para ti.
Sabes tú cuando me cuesta mantener la calma y, por ti,
nadie ha muerto en los diarios
ni en las revistas.
No me hagas un pajarito que viene del cielo por semillas.
No me des de escobazos como a un gato en Agosto.
No me tires a la cara que ha llovido y la casa está sucia,
yo soy de agua mi vida y, vivo de esas nubes que pasan,
dejándome hambre y comida.
No me digas que no sabes oler el océano,
no me vayas a contar
que los pájaros te resultan porquería.
No intentes abofetearme con el viento de Septiembre.
Los volantines pasan con sus colores relucientes.
No me traigas tú, el último chisme del pueblo,
¿será que huías de mí?,
porque me necesitabas como el aire que respiras.
Y que me olfateas
como el Lalo, para saber si anduve con alguien, en algún entierro.
Amor no le tires piedras al océano buscando hacer acrobacias.
Yo las hago para ti, todos los días
desde que despierto hasta que me duermo.
No me reclames a mí, si la esposa del doctor me tira queso,
ni me reclames a mí, por la niña del supermercado
que deja sus trenzas en las bolsas de las compras,
no te quejes conmigo por la “rubia” que te empuja desafiante.
Ellas quieren lo que tú tienes y, jamás podrás decir que he respondido
a esos juegos o que he salido solo a encontrarme con alguien.
Yo no tengo la culpa que para ti mi océano sea de gente y de arena.
No te vale decir que el sol te hace doler la cabeza,
ni que la gente te resulta muy extraña.
Éste es mi paraíso y mi tumba, éstas son mis playas y mis jardines,
la multitud no la conocía, ni me incumbe hacerlo.
Yo vine aquí desde donde nunca he salido
Estoy aquí por los recuerdos:
mis juegos de niño,
el mundo infantil infinito
que a veces me toma de la mano, aún hoy, y
me deja en la plaza tomando un helado.
¡Hemos pasamos tantas cosas juntos!
Incluso… hambre.
¿Es que te antojaste de inventarme tanto daño?
¡te antojaste de agredirme con la violencia de un monstruo!
Pero eso, ni siquiera, me impresionó.
Porque las armas que fluyen de mis palabras
se acompañan con la esclavitud del papel.
Y, cada cosa que digo
se frota a las hojas como un perro contento moviendo sus dos colas.
Mis versos no destruyen AMOR.
¡Saltan a las rondas marinas de los hipocampos!​




En primer término, disculpas por haber cambiado colores y tamaños de la fuente en esta suerte de transcripción. Y es que se me hacía muy compleja la lectura, y por momentos ilegible. Además... laparoscopías más, laparoscopías menos... qué importa... ¿no? :::gafas1:::

También aproveché para solucionar algunos problemitas de acentuación y puntuación (que dicho de paso, sólo los vi al agrandar la fuente). Todo en fin, para poder disfrutar a pleno de esta pieza magnífica.

¡Qué manera de ponerle palabra poética a los vericuetos del Amor! Qué precioso discurso costumbrista, paisajista y - fundamentalmente- descriptivo de algunas discusiones inevitables que se gestan en la interioridad del vínculo amoroso.

Hubo tramos en los que se me cayeron las lágrimas de emoción. Otros en los reí (ja ja ja, con esa rubia mala y atropelladora... ¡que las hay, las hay!).

En fin, Vicente, tengo que felicitarte por semejante despliegue de recursos expresivos. Y tal vez solicitarte que reedites como para que tu trabajo sea más apreciado.


Un gran abrazo desde Buenos Aires.

Muchas gracias CIELA por tu visita y por el trabajo de hacer crítica constructiva, muy apreciada por mí, y creo que por cualquiera que desee
pulir palabras y dar brillo al papel. Bienvenida a estos parajes, un poco revueltos, un poco desordenados, pero llenos de ganas.
Gracias nuevamente.
Un Abrazo desde Chile, V región a metros del Vate y su Matilde.
(allí pasean mis huesos, aquí vivo, "en su negra isla").

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos.
 
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FÉNIX

Te originas desde la fricción de mis ojos
con el mundo que te rodea.
Y las palabras te acompañan siempre,
como una sombra perpetua.
¿Pero y, si te mirara de súbito y no estuvieras?,
¿Si te llamara de pronto y, no hubiera respuesta?
Te recuerdo, entonces,
¿Cómo eras?

cuando sólo te conocía:
Nuestro amor nació de centelleos,
de profundas coincidencias, combinaciones casuales.
De señales y de estatuas.
Nuestros corazones regurgitaron así, hambrientos,
todo lo que soñábamos,
se deslizaron en bandadas los ángeles, cuidándonos
,
¡Y ni siquiera nos dimos cuenta!
Sólo llegamos a la consumación de que nos necesitábamos.
Valparaíso y sus jardines de casas colgantes
nos rindieron sus calles para conocernos,
el puerto se nos ofrecía alegre de nosotros
y, todos los buques nos saludaban,
los cerros que aplanábamos, casi sin vida,
aplaudían a nuestro paso
y raían más aún mi traje de urbe.
Esos días hacían florecer al bardo,
¡yo nuevamente con poemas entre las calles y las gentes
!
La magia de todas sus mascaronas en las ventanas, colmadas de ropa,
y el paso cansino porteño que tanto me ponía neurasténico.
¡Cuando por fin nos extraviamos de Pancho!
Llegamos a una terracita del Pacífico,
a una barriada que vio a mis padres desde niños
jugar en sus costas en los veranos.
¡El balneario, mi casa, mi océano!
Allí, en este lugar, están fechadas ya mis raíces.
Antes de entenderlo, me salpicaste con amargura,
tu absoluta y absorta extrañeza del puerto.
¡Valparaíso reclamaba!
Es que no tengo la culpa de que la misa la hagan los mismos curas,

no soy responsable del ocio de la viejas,
que barren la calle para enterarse del último chisme.
No me hagas responsable de las charlas comunistas ni de las líneas del bloque,
yo he estado allí, acéfalo contigo y para ti.
Sabes tú cuando me cuesta mantener la calma y, por ti,
nadie ha muerto en los diarios
ni en las revistas.
No me hagas un pajarito que viene del cielo por semillas.

No me des de escobazos como a un gato en Agosto.
No me tires a la cara que ha llovido y la casa está sucia,
yo soy de agua mi vida y, vivo de esas nubes que pasan,
dejándome hambre y comida.

No me digas que no sabes oler el océano,
no me vayas a contar
que los pájaros te resultan porquería.
No intentes abofetearme con el viento de Septiembre.
Los volantines pasan con sus colores relucientes.
No me traigas tú, el último chisme del pueblo,
¿será que huías de mí?,
porque me necesitabas como el aire que respiras.
Y que me olfateas
como el Lalo, para saber si anduve con alguien, en algún entierro.
Amor no le tires piedras al océano buscando hacer acrobacias.
Yo las hago para ti, todos los días
desde que despierto hasta que me duermo.
No me reclames a mí, si la esposa del doctor me tira queso,
ni me reclames a mí, por la niña del supermercado
que deja sus trenzas en las bolsas de las compras,
no te quejes conmigo por la “rubia” que te empuja desafiante.
Ellas quieren lo que tú tienes y, jamás podrás decir que he respondido
a esos juegos o que he salido solo a encontrarme con alguien.

Yo no tengo la culpa que para ti mi océano sea de gente y de arena.
No te vale decir que el sol te hace doler la cabeza,
ni que la gente te resulta muy extraña.
Éste es mi paraíso y mi tumba, éstas son mis playas y mis jardines,
la multitud no la conocía, ni me incumbe hacerlo.
Yo vine aquí desde donde nunca he salido

Estoy aquí por los recuerdos:
mis juegos de niño,
el mundo infantil infinito
que a veces me toma de la mano, aún hoy, y
me deja en la plaza tomando un helado.
¡Hemos pasamos tantas cosas juntos!
Incluso… hambre.
¿Es que te antojaste de inventarme tanto daño?
¡te antojaste de agredirme con la violencia de un monstruo!
Pero eso, ni siquiera, me impresionó.
Porque las armas que fluyen de mis palabras

se acompañan con la esclavitud del papel.
Y, cada cosa que digo
se frota a las hojas como un perro contento moviendo sus dos colas.
Mis versos no destruyen AMOR.
¡Saltan a las rondas marinas de los hipocampos
!




Vicente Moreno a Sheyla Messenet


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Vicente.
He disfrutado cada línea de tu poesía, en ella describes una historia que tiene unos inicios tan primaverales y poco a poco se torna en un drama, narras poeticamente las cosas cotidianas que viven las parejas, la falta de aceptación, el mal carácter, las palabras que matan el sentimiento, todo aquello que de cielo se transforma en infierno, pero el fénix renace de sus cenizas y es lo importante.
un placer leerte en esta composición que me recuerda una porción de mi ayer al que superé y nunca quisiera volver.
estrellitas.
un abrazo.
ana.:::ojos2:::
 
Hola mi Niño, es bonito su escrito y colocaste mi nombre en él, será que me quieres como yo a tí???? :D Sólo un grave error, disfruto de los pajaritos y no me molesta su cantar para nada, al contrario, hasta tratar de salvarlos :P y si lo entendí, lo entiendo... y a pesar de nuestras discusiones siempre hemos estado juntos, enojados, pero juntos... Un besito enorme, y ahora parto a buscarlo al Doc, TQM... Siempre y sólo para Usted
 
Primeramente me gustaria decir que es un gustazo verte por aqui y que tu poema esta escrito con alma la cual dejas bien puesta en tus letras , un saludos cordial y sincero desde este lado Jess
 
Me gusto mucho, cuentas toda una historia en el y tu posicion firme frente a las cosas banales de la pareja y los problema absurdos que los demas generan. Un placer leerlo, muy bien escrito e interesante.
 
Muchas gracias poeta, por tus palabras; tienes que saber que seguí tu CONJURO, hice todo lo que gentilmente Ciela me ha recomendado, a quien agradezco toda su buena voluntad y dedicación.

Un saludo y un abrazo
Brujo De Versos , Hechicero de metáforas,
Encantador De Estrofas.


Vicente

Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos


Puta madre.
Grosso, me impactó, hace muchísimo que no leía algo tan largo, con un ritmo impecable, que pasa por todas las emociones, que ríe, que juega, que llora, que habla, que cela.
Por favor, sumate al pedido de Ciela, corregí lo que te pide y regalale al mundo MP, esta magnífica opbra impecablemente amorosa.
Mis felicitaciones y mis estrellas.
 
Declarar los versos en tiempos nuevos
cuando la paciencia absorba tu tinta,
te quedará un hemisferio de tu memoria
para en púrpuras intenciones,
gritarlo en líneas de esperanza.
La poesía que es tu pasión.

Un verdadero honor leerte en esta majestuosa interpretación poética, que fluye en compases de vals marino, contorneando figuras e imágenes tiernas en la conquista que tu magna pluma libera.
 
Para comenzar me alegra que regresaras y mas aun que lo hicieras de esta manera.

Creo firmemente que tienes una gran fuerza al escribir cuando te lo propones y no dejas nada de ti mismo para despues, cuando te lo propones lo arrojas todo al papel.

Me parece que tienes un narracion poetica muy interesante, despliegas cada paisaje y situacion de una manera especial. Nos has invitado a ver la pelicula que escribiste describiendo una linda historia de amor.

Ya te hicieron las observaciones sobre ortografia etc. En cuando al resto, tus letras son verdaderamente disfrutables.

Felicidades de verdad por esa inspiracion.



PD. El peinado cambia dependiendo de la estacion y mi estado de animo.
(perdon por contestar tarde) aaah y me encanto el piercing en la nariz. :::sonreir1:::
 
Bravo poeta, cuantas sensaciones, imagenes que atrapan, uff un lujo leer su obra.
Felicidades es magestuosa su obra.
Besos de luz y todas las estrellas posibles.


Gracias señora de la escoba,
y el sombrero de triángulos,
que desde niños nos hacía temer.
Yo, ahora, puedo decir que conozco
una bruja adorable, y que no da susto.
Gracias por tu visita y comentarios.
Usa mis versos como pista de aterrizaje.
Pasa de vez en cuando
a perforar mis versos con algún brevaje
o algún hechizo.
Pero de magia blanca como tu.

Saludos.

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos.

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Atrapan estos versos, son absoluta y bellamente elocuentes y armoniosos.
Me encantaron, poeta y los aplaudo de pie.
Recibe un beso y todas las estrellas a tu talento,:::hug:::
 
Primeramente me gustaria decir que es un gustazo verte por aqui y que tu poema esta escrito con alma la cual dejas bien puesta en tus letras , un saludos cordial y sincero desde este lado Jess

Hola hermano que placer tenerte aquí, siempre he sentido mucha alegría con tus visitas y tus letras y aunque, poco nos conocemos, siento como si fueramos amigos de años y años. Recién se lo estaba comentando a mi pareja, mi compañera. Un gustazo. Un abrazo a la distancia y prometo ir de visita a tus letras muy pronto. Gracias por venir.

Saludos.
Vicente.
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos.

 
Atrapan estos versos, son absoluta y bellamente elocuentes y armoniosos.
Me encantaron, poeta y los aplaudo de pie.
Recibe un beso y todas las estrellas a tu talento,:::hug:::



reinadediamantes2vp4.jpg

Reina De Diamantes
¡Que honor!

tenerla a usted,
por éstas tierras

de castillos de palos de fósforos.
Ni semejante a vuestro palacio.

Que usted haga éste comentario
me llena de alegría, porque sé de quién viene
y como tal, valoro cada letra.


¡Me ha costado tanto volver a publicar!
Tiempo, cosas misteriosas de la vida en pareja,
en fin.
Trémulo el invierno canceló mis atardeceres,
hubo crepúsculos sin hojas ni cuadernos.
Me permitió abrirlos sólo la primavera.

Saludos y lamento no haber respondido
oportunamente tus parabienes
en navidad y año nuevo,
Me era vedado,
de allí
Fénix,
si me entiendes.

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos
 
Víctor Ugaz Bermejo;1703916 dijo:
Declarar los versos en tiempos nuevos
cuando la paciencia absorba tu tinta,
te quedará un hemisferio de tu memoria
para en púrpuras intenciones,
gritarlo en líneas de esperanza.
La poesía que es tu pasión.

Un verdadero honor leerte en esta majestuosa interpretación poética, que fluye en compases de vals marino, contorneando figuras e imágenes tiernas en la conquista que tu magna pluma libera.


Muchas gracias Victor por tus atenciones y
las tomo como de quién vienen
con peso, con substancia.
La mixtura de tus palabras llegó a puerto.
Saludos.
Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos.
 
Vicente..., que palabras, que imágenes, que encuentros, que desencuentros, que reminiscencias, se conjugan en tu "Fénix", alborada de palabras, que se desean sean escuchadas, para que el magnífico ave haga su aparición impactante..., un abrazo al poeta que ha diseñado estas letras...
 
Raúl Donoso P.;1716781 dijo:
Vicente..., que palabras, que imágenes, que encuentros, que desencuentros, que reminiscencias, se conjugan en tu "Fénix", alborada de palabras, que se desean sean escuchadas, para que el magnífico ave haga su aparición impactante..., un abrazo al poeta que ha diseñado estas letras...


Gracias Raúl por visitar éste Fénix, tus palabras también suben al ego, conozco el calibre de tu letra y los tomo así,
con ese peso.

Saludos.

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos.


 
Ana Cevallos Carrión;1698977 dijo:
Vicente.
He disfrutado cada línea de tu poesía, en ella describes una historia que tiene unos inicios tan primaverales y poco a poco se torna en un drama, narras poeticamente las cosas cotidianas que viven las parejas, la falta de aceptación, el mal carácter, las palabras que matan el sentimiento, todo aquello que de cielo se transforma en infierno, pero el fénix renace de sus cenizas y es lo importante.
un placer leerte en esta composición que me recuerda una porción de mi ayer al que superé y nunca quisiera volver.
estrellitas.
un abrazo.
ana.:::ojos2:::
***

Gracias Amiga por tus comentarios y por la visita a éste castillo de palos de fósforos un abrazo.
Saludos.
Vicente.
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos.
 
Me gusto mucho, cuentas toda una historia en el y tu posicion firme frente a las cosas banales de la pareja y los problema absurdos que los demas generan. Un placer leerlo, muy bien escrito e interesante.

Gracias Noble Caballero De Espada Y Armadura, Éstos Parajes Siempre Serán Vuestra Tierra.

Saludos.

Vicente

Desde el paredón en mi castillo de palos de Fósforos
 
Para comenzar me alegra que regresaras y mas aun que lo hicieras de esta manera.

Creo firmemente que tienes una gran fuerza al escribir cuando te lo propones y no dejas nada de ti mismo para despues, cuando te lo propones lo arrojas todo al papel.

Me parece que tienes un narracion poetica muy interesante, despliegas cada paisaje y situacion de una manera especial. Nos has invitado a ver la pelicula que escribiste describiendo una linda historia de amor.

Ya te hicieron las observaciones sobre ortografia etc. En cuando al resto, tus letras son verdaderamente disfrutables.

Felicidades de verdad por esa inspiracion.



PD. El peinado cambia dependiendo de la estacion y mi estado de animo.
(perdon por contestar tarde) aaah y me encanto el piercing en la nariz. :::sonreir1:::



Querida amiga, lo digo de corazón,
¡No sabes lo difícil que me resultó volver a MP!

-fue más fácil retornar del exilio, si recuerdas-.
Tus palabras vienen a formular actos y consecuencias,
leo, te leo y, ese aprecio especial, que simplemente
brota hacia algún prójimo, se ha posado en ti.

Éste Fénix, viene de socorros y mazmorras, de cáncer
y tumores, por lo que, tus palabras no solo me hacen
esmerar más aún mis esfuerzos, por seguir haciendo
lo que es, "La gran pasión de mi vida", sino, que
vienen a reforzar también los lazos de amistad, desinteresada,
con una personita tan especial como tú.
Mi pareja y compañera leerá de seguro esto y, no quiero
que me degüellen, pensando mal. jejejej.
Pero me resultas muy especial, desde la coincidencia en momentos
de mi exiliado poema, como así, en tus comentarios, siempre bien
intencionados y prestos a proporcionar la "Idea" y la "Noción" del verso,
y sus caminos.

Bueno mi amiga, un fuerte abrazo y agradecimientos,
miles de ellos, por haberme aconsejado en un momento difícil,
en donde otros huyen.
Visitaré siempre tus letras que, por demás está decir, la mayoría de ellas,
me significan un dulce, una golosina con nutrientes para el alma.

Saludos Cordiales de tu amigo
,

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos.


 
Una niña me dijo que todos y cada uno
tenemos un mundo dentro de una botella;
es decir, que la vida es un choque
constante entre botellas (en ocaciones copas).
Cada botella tiene un contenido distinto,
un sabor distinto, un verso distinto,
una guerra distinte, en fin,
cada botella tiene una vida distinta...

Te traigo a colación esta imagen, pues considero que
se aplica de manera amena, a la interpretación que hago de tu texto.

Evidentemente,
existe un conflicto entre las posiciones
entre tú y tu amada,
y tu amada y tú
(el océano tuyo, sea de gente y arena o no).

Sucede que,
tú (tu vida y tú)
están desplegados y desbordados en el texto que nos presentas.
En este sentido, se me vuelve complicado
entender todas y cada una de las lineas
que nos presentas, pues
como digo cada quien tiene su contenido, su sabor,
su verso, su guerra, etc.
y es obvia la imposibilidad de abarcar la totalidad de una persona,
más aún si se haya expuesta en un texto como éste.

Pero, precisamente hay está lo que yo quiero
rescatar y resaltar,
que sabes bien,
o por lo menos así lo demuestras,
que amar no es una confluencia de dos individuos
en un solo cuerpo ni en un solo espíritu,
sino que SON dos personas que intrevienen
se interrelacionan e "inter-actuan" (ojo con la palabra)
dando paso a una relación de pareja.
En este sentido, te percibo como una
persona que ha expuesto
muchos de sus sabores, sus versos y sus guerras,
relativos a su amada
en una exquisita muestra del manejo de un lenguaje progresivo,
y bien trabajado,
con unas imágenes nítidas e igualemente sensacionales (de sensación).

Ah!!
para mi el fenix es el tiempo de la relación
en continuo flujo, en continuo orden,
en continuo desorden, en continuos renaceres...

un gusto pasar por acá

Saludoos poeta!!
 
Una niña me dijo que todos y cada uno
tenemos un mundo dentro de una botella;
es decir, que la vida es un choque
constante entre botellas (en ocaciones copas).
Cada botella tiene un contenido distinto,
un sabor distinto, un verso distinto,
una guerra distinte, en fin,
cada botella tiene una vida distinta...

Te traigo a colación esta imagen, pues considero que
se aplica de manera amena, a la interpretación que hago de tu texto.

Evidentemente,
existe un conflicto entre las posiciones
entre tú y tu amada,
y tu amada y tú
(el océano tuyo, sea de gente y arena o no).

Sucede que,
tú (tu vida y tú)
están desplegados y desbordados en el texto que nos presentas.
En este sentido, se me vuelve complicado
entender todas y cada una de las lineas
que nos presentas, pues
como digo cada quien tiene su contenido, su sabor,
su verso, su guerra, etc.
y es obvia la imposibilidad de abarcar la totalidad de una persona,
más aún si se haya expuesta en un texto como éste.

Pero, precisamente hay está lo que yo quiero
rescatar y resaltar,
que sabes bien,
o por lo menos así lo demuestras,
que amar no es una confluencia de dos individuos
en un solo cuerpo ni en un solo espíritu,
sino que SON dos personas que intrevienen
se interrelacionan e "inter-actuan" (ojo con la palabra)
dando paso a una relación de pareja.
En este sentido, te percibo como una
persona que ha expuesto
muchos de sus sabores, sus versos y sus guerras,
relativos a su amada
en una exquisita muestra del manejo de un lenguaje progresivo,
y bien trabajado,
con unas imágenes nítidas e igualemente sensacionales (de sensación).

Ah!!
para mi el fenix es el tiempo de la relación
en continuo flujo, en continuo orden,
en continuo desorden, en continuos renaceres...

un gusto pasar por acá

Saludoos poeta!!


Hola Hernan, cómo estas, por lo extenso de tu
comentario (que mucho se agradece)
voy a leerlo detenidamente
para poder cumplir con nuestro
pacto y conjuro de la retroalimentación.
Teniendo claro tu texto dejaré ir el lápiz
para responder en la forma debida.
Muchas gracias Por Tu Visita.

Saludos Cordiales de Tu Amigo,

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos
 
Una propuesta divina compatriota, llena de imagénes y metafóricas palabras. un gusto que quise leerlo por muchas veces.
saludos y dime en que región te encuentras?
 
Una propuesta divina compatriota, llena de imagénes y metafóricas palabras. un gusto que quise leerlo por muchas veces.
saludos y dime en que región te encuentras?


Hola Marianella, gracias
por tu visita y por tu gentil comentario.
Un abrazo a nuestras raíces.

Vivo en tierra de poetas, escondido,
para que no me huyan.
En la V región, a pasos de pulga, de
"Don Vate" y su Matilde.

Saludos cordiales.

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos.
 
Una niña me dijo que todos y cada uno
tenemos un mundo dentro de una botella;
es decir, que la vida es un choque
constante entre botellas (en ocaciones copas).
Cada botella tiene un contenido distinto,
un sabor distinto, un verso distinto,
una guerra distinte, en fin,
cada botella tiene una vida distinta...

Te traigo a colación esta imagen, pues considero que
se aplica de manera amena, a la interpretación que hago de tu texto.

Evidentemente,
existe un conflicto entre las posiciones
entre tú y tu amada,
y tu amada y tú
(el océano tuyo, sea de gente y arena o no).

Sucede que,
tú (tu vida y tú)
están desplegados y desbordados en el texto que nos presentas.
En este sentido, se me vuelve complicado
entender todas y cada una de las lineas
que nos presentas, pues
como digo cada quien tiene su contenido, su sabor,
su verso, su guerra, etc.
y es obvia la imposibilidad de abarcar la totalidad de una persona,
más aún si se haya expuesta en un texto como éste.

Pero, precisamente hay está lo que yo quiero
rescatar y resaltar,
que sabes bien,
o por lo menos así lo demuestras,
que amar no es una confluencia de dos individuos
en un solo cuerpo ni en un solo espíritu,
sino que SON dos personas que intrevienen
se interrelacionan e "inter-actuan" (ojo con la palabra)
dando paso a una relación de pareja.
En este sentido, te percibo como una
persona que ha expuesto
muchos de sus sabores, sus versos y sus guerras,
relativos a su amada
en una exquisita muestra del manejo de un lenguaje progresivo,
y bien trabajado,
con unas imágenes nítidas e igualemente sensacionales (de sensación).

Ah!!
para mi el fenix es el tiempo de la relación
en continuo flujo, en continuo orden,
en continuo desorden, en continuos renaceres...

un gusto pasar por acá

Saludoos poeta!!

No creas que me he olvidado, pienso tu texto y,
lo que me lleva a tardar mi comentario es que,
las letras me entran un poco barrocas, y me hunden
a sólo segundos de tenerlas en la boca.
Solicito un plazo mayor,
¡Ten esa voluntad por favor!

Saludos

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos
 
Vicente, después de leerte, me nace felicitarte por tus profundos, bien logrados, hermosos y sentidos versos. Lo digo sinceramente. El amor es un arte que solo sabe dibujar el que lo vive, el que lo sufre, el que lo riega y cosecha día con día, como el jardinero, arrancando malas hierbas, podando...en fin, cuidando y sufriendo a veces lo propio.. Aplausos de pie, y todas las estrellas bien merecidas.
 
Vicente, después de leerte, me nace felicitarte por tus profundos, bien logrados, hermosos y sentidos versos. Lo digo sinceramente. El amor es un arte que solo sabe dibujar el que lo vive, el que lo sufre, el que lo riega y cosecha día con día, como el jardinero, arrancando malas hierbas, podando...en fin, cuidando y sufriendo a veces lo propio.. Aplausos de pie, y todas las estrellas bien merecidas.

Agradezco mucho tu comentario, me halagas;
conozco el peso de tu pluma y los tomo
como de quien viene, un verdadero halago
a la vanidad de un modisto de pequeñas letras.

Saludos Cordiales,

Tu amigo,

Vicente
Desde el paredón en mi castillo de palos de fósforos
 

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