TAVOAM
Poeta veterano
SIN PAYASOS NI ENTIERROS
Quizás no haga falta entrar al escenario
con esos payasos que acopian sonrisas olvidadas
y nos llenan el alma de vida momentánea,
distrayendo a la muerte por cinco minutos.
Tal vez no debamos aplaudir este entierro
de recuerdos que hemos masacrado
sin siquiera haberle cavado su tumba,
no creamos que las distancias
pueden odiar a los caminantes.
Quizás no sea preciso vomitar el pasado
sobre la falange que rompió filas al despedirnos,
allí donde el viento nos negó su caricia
dejando inmóviles tus hojas verdes
y mis semillas sin raíces.
Tal vez si aceptamos nuestro destino convexo
que rebota sueños en todas direcciones,
y dormimos esta noche abrazados a una lágrima
para despertar con los rencores ahogados,
tal vez solo así
sin narices rojas ni aplausos alquilados
tú y yo volvamos a vernos.
Quizás no haga falta entrar al escenario
con esos payasos que acopian sonrisas olvidadas
y nos llenan el alma de vida momentánea,
distrayendo a la muerte por cinco minutos.
Tal vez no debamos aplaudir este entierro
de recuerdos que hemos masacrado
sin siquiera haberle cavado su tumba,
no creamos que las distancias
pueden odiar a los caminantes.
Quizás no sea preciso vomitar el pasado
sobre la falange que rompió filas al despedirnos,
allí donde el viento nos negó su caricia
dejando inmóviles tus hojas verdes
y mis semillas sin raíces.
Tal vez si aceptamos nuestro destino convexo
que rebota sueños en todas direcciones,
y dormimos esta noche abrazados a una lágrima
para despertar con los rencores ahogados,
tal vez solo así
sin narices rojas ni aplausos alquilados
tú y yo volvamos a vernos.