Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
Me has seguido de cerca
como el silencio a la tempestad,
he sido paciente aunque no lo parezca
para esperar que brote de repente, un poco de felicidad.
Paseas a pasos de procesión, lenta
deslizando tus huellas en silencio
te asomas callada, otras veces violenta,
y sin mirarme me marcas con tu desprecio.
Hay veces pasas por mi ventana
donde una vez floreció un arco iris,
luminoso como la mañana
desde el momento que supe de ti.
Tu presencia inopinada
me motiva a escribir
apareces de la misma nada,
y en otros momentos a olvidar el sentir.
A veces te muestras fecunda
cuando a escribir me inspiras,
otras veces eres iracunda
cuando a matar me disparas.
Preciso que contigo se cierra el lazo
como aquel que declara ya no soportarte
vencido él, vencido el plazo,
y que tampoco a sobrevivido aparte.
Me arropas con cuidado
peinas mis ideas
me encadenas al pasado,
me haces caer, me elevas.
Algunas noches desatas mis miedos
apuñalas los soles de mi pecho
mientras suplican mis ojos,
en miradas perdidas al acecho.
Hemos algunas veces reído sin prisa
caminando juntos y silentes
llorando nuestra sonrisa,
sintiéndonos parecidos al ser diferentes.
Eres lo más parecido a la vida
me has perdido y tengo miedo perderte
eres la más conocida,
eres lo más cercano a la muerte.
Debo de reconocer que has sido mi gran compañera
sabedora de mis pesares y de mi escasa felicidad
quizá no seas todo lo que se espera,
supongamos que te nombro a ti, soledad.
como el silencio a la tempestad,
he sido paciente aunque no lo parezca
para esperar que brote de repente, un poco de felicidad.
Paseas a pasos de procesión, lenta
deslizando tus huellas en silencio
te asomas callada, otras veces violenta,
y sin mirarme me marcas con tu desprecio.
Hay veces pasas por mi ventana
donde una vez floreció un arco iris,
luminoso como la mañana
desde el momento que supe de ti.
Tu presencia inopinada
me motiva a escribir
apareces de la misma nada,
y en otros momentos a olvidar el sentir.
A veces te muestras fecunda
cuando a escribir me inspiras,
otras veces eres iracunda
cuando a matar me disparas.
Preciso que contigo se cierra el lazo
como aquel que declara ya no soportarte
vencido él, vencido el plazo,
y que tampoco a sobrevivido aparte.
Me arropas con cuidado
peinas mis ideas
me encadenas al pasado,
me haces caer, me elevas.
Algunas noches desatas mis miedos
apuñalas los soles de mi pecho
mientras suplican mis ojos,
en miradas perdidas al acecho.
Hemos algunas veces reído sin prisa
caminando juntos y silentes
llorando nuestra sonrisa,
sintiéndonos parecidos al ser diferentes.
Eres lo más parecido a la vida
me has perdido y tengo miedo perderte
eres la más conocida,
eres lo más cercano a la muerte.
Debo de reconocer que has sido mi gran compañera
sabedora de mis pesares y de mi escasa felicidad
quizá no seas todo lo que se espera,
supongamos que te nombro a ti, soledad.
Última edición:
::