Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te entregaste al amor
esperando ser amada,
pero el destino implacable
te nombro mujer golpeada.
Nunca pensaste sufrir
en tu vida tanto dolor,
el hombre al que tu amaste
hoy te devuelve pavor.
Siempre tu eres culpable
de algún supuesto reproche,
respiras cuando el no esta
y tu llanto cubre la noche.
El espejo es culpable
de mostrarte la verdad,
pues tu cara refleja
las huellas de su crueldad.
La cama que alguna vez
te sintió apasionada,
hoy suplica no escuchar
tus gritos al ser violada.
Te sientes abandonada
y no tienes en quien confiar,
por desgracia en la justicia
el lleva las de ganar.
Y como pasa en estos casos
cansada ya de sufrir,
la mente ya no resiste
y alguno ha de morir.
Esto no sucedería
si las leyes cobijaran,
a esta mujer golpeada
y su mano le brindaran.
Este poema refleja un flajelo que sufren muchas mujeres de nuestra sociedad.
Y como siempre cumplo poniendo mi granito de arena, haciendo mi aporte para por lo menos hacer pensar a alguien que se pueda sumar a esta lucha por cambiar un poco las cosas malas de nuestra sociedad.
Y como siempre cumplo poniendo mi granito de arena, haciendo mi aporte para por lo menos hacer pensar a alguien que se pueda sumar a esta lucha por cambiar un poco las cosas malas de nuestra sociedad.