Diciembre de los bostezos

cipres1957

Poeta veterano en el portal
No te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida oxidada sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ No te he hablado de mí /

Plagiar la risa desde un corcho,
simulacro de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio
del brindis de los bostezos; de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ Te he hablado pero estabas ausente /

Y me recojo junto a los trastos de una cena inútil;
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
donde desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
grabando un adiós sobre mis sienes:
hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.
 
Última edición:
Cada vez me pierdo mas en tus versos querido Dani, queda la nostalgia y quedan los recuerdos y al final de todo la esperanza. Un verdadero placer de lectura.

Estrellas y besos
 
A veces es difícil de encontrar el motivo por el cual renacer, si las venas aún están corroídas por el dolor. Excelente poema.

Saludos cordiales y mi sincera admiración.
 
No te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida oxidada sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ No te he hablado de mí /

Plagiar la risa desde un corcho,
simulacro de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio
del brindis de los bostezos; de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ Te he hablado pero estabas ausente /

Y me recojo junto a los trastos de una cena inútil,
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
que grabaron un adiós sobre mis sienes:
hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.

Pareciera que todo es reciclaje, pero esa esa ausencia que acompaña lo ancla al ser. Hermosos, aunque tristes versos con esa cadencia que tiene los balances de fin de año.
Cuidate
y besos
 
"...comida oxidada sobre un plato sin tocar.....alientos de manzanas pecando en abandono.....vacíos como las copas luego del suicidio...
versos escritos en servilletas mojadas.."


Enloquecedoras imágenes.

¡Magnifico todo!
 
No te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida oxidada sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ No te he hablado de mí /

Plagiar la risa desde un corcho,
simulacro de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio
del brindis de los bostezos; de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ Te he hablado pero estabas ausente /

Y me recojo junto a los trastos de una cena inútil,
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
que grabaron un adiós sobre mis sienes:
hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.


mentiras44-iasone.jpg


Estoy supremamente emocionado leyendo este escrito, has llegado al punto de ese desencuentro entre la realidad y la fantasía suicidad de los seres, que desbocados acuden al llamado de la globalización de la felicidad efímera.

Mis respetos y me admiración poeta. A propósito de tu poema, ayer hice un escrito, con respecto a la navidad. Me despertaste las ganas de publicarlo en esta casa. Ya lo hago.

Abrazos y feliz presente.
 
No te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida oxidada sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ No te he hablado de mí /

Plagiar la risa desde un corcho,
simulacro de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio
del brindis de los bostezos; de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ Te he hablado pero estabas ausente /

Y me recojo junto a los trastos de una cena inútil,
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
que grabaron un adiós sobre mis sienes:
hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.


Diciembre es el mes de las payasadas.
El mes de las soledades entre mesas repletas y almas vacías.
Y eso que vosotros lo vivis con el calor amigo Dani.
Al menos sentís el calor por fuera.
Acá a menudo ,ni por fuera ni por dentro.
estrellas a tu excelente poema que es para quitarse el sombrero y besos con todo mi cariño y respeto para ti amigo.
 
no te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida oxidada sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ no te he hablado de mí /

plagiar la risa desde un corcho,
simulacro de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio
del brindis de los bostezos; de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ te he hablado pero estabas ausente /

y me recojo junto a los trastos de una cena inútil,
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
que grabaron un adiós sobre mis sienes:
Hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.

en toda mesa navideÑa hay un necio emocinalmente franco, asi me he he sentido hermano.

Que lindo es leerte asi de libre!!!.

Mis afectos y respetos ya no alcanzan ni para el pio -nono previo.

Todos mis afectos, mi gran amigo.

Jm
 
Don Siprés,
lo importante es que esos versos aunque mojados quedan en su memoria es más, huelen todavía al penúltimo vino.
Lo demás se evapora con paso vacilante que nos lleva a la penúltima alcoba.

Un abrazo

elPrior
 
No te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida oxidada sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ No te he hablado de mí /

Plagiar la risa desde un corcho,
simulacro de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio
del brindis de los bostezos; de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ Te he hablado pero estabas ausente /

Y me recojo junto a los trastos de una cena inútil,
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
que grabaron un adiós sobre mis sienes:
hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.


La embriaguez de diciembre, comer, beber, beber, y seguir bebiendo, la felicidad efimera del alcohol, me gusto mucho, mando mis estrellas...
 
Daniel, ya no sé como podría describir tu poesía, es tan maravillosa, tan palpable. Se siente cada una de tus letras, se dibuja perfectamente la mesa, con la soledad (fiel compañera) sentada en frente y los vinos del ayer en medio de un "reconocer" el final. Mis más sinceros aplausos de veras.

Abrazos de Caballero



Son las nostalgias personificadas en estos versos tan reales como ellas.

Gracias y mi abrazo querido amigo Esteban.
 
No te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida oxidada sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ No te he hablado de mí /

Plagiar la risa desde un corcho,
simulacro de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio
del brindis de los bostezos; de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ Te he hablado pero estabas ausente /

Y me recojo junto a los trastos de una cena inútil,
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
que grabaron un adiós sobre mis sienes:
hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.

Magnífico poema, Daniel, con el que me identifico letra a letra. Felicidades y resucitemos.
Un abrazo desde mi bahía.
 
No te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida oxidada sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ No te he hablado de mí /

Plagiar la risa desde un corcho,
simulacro de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio
del brindis de los bostezos; de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ Te he hablado pero estabas ausente /

Y me recojo junto a los trastos de una cena inútil,
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
que grabaron un adiós sobre mis sienes:
hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.
Es un lujo leerte, desde mi lado melancólico, prefiero este poema a cualquier festejo de plástico. Debe ser el mensaje más sincero de las almas melancólicas. Te mando mis estrellas.
 
Estoy supremamente emocionado leyendo este escrito, has llegado al punto de ese desencuentro entre la realidad y la fantasía suicidad de los seres, que desbocados acuden al llamado de la globalización de la felicidad efímera.

Mis respetos y me admiración poeta. A propósito de tu poema, ayer hice un escrito, con respecto a la navidad. Me despertaste las ganas de publicarlo en esta casa. Ya lo hago.

Abrazos y feliz presente.



Muchas gracias poeta por tu sincero comentario.

Mi abrazo.

Daniel
 

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