Cuatro hermosas estrofas para acurrucarse entre los grumos de ese verso suicida. Retorcido, bajo el ocaso de esta bella tarde me pregunte por el lenguaje.
Hablas hermosamente en la primera estrofa de un coloquial deseo que magnetiza la calcinada necesidad de un alma, querer sentir que la respiración es flujo de encierro entre la búsqueda del nacimiento en otro cuerpo
, ese que en canon sin sonidos amas.
Esta hermosa introducción parece un desnudo que se proyecta y envuelve hacia la extensión de lo necesario, querer ese atributo de tiempos irreales ya que se asocia de manera brillante lo espiritual con lo material.
En ese reborde del beso, esta la entrega física, ser agua, fuego, aliento (aire) tres elementos físicos que desde el horizonte personal los veo como una forma de sentir, aun no existiendo, esta estrofa de bellas imágenes es pura alamina de arado que abre el surco de la tercera estrofa, una entrega total. Un viento señalado por ese verso suicido, querer beberlo, desear que lo beba en esas noches de cierre y éter de miradas.
Y navegar queriendo ser el mismo eco, voz, susurro
, en definitiva temblor de formas audibles, de reflejos desgarrados por la mascara viva del amor.
Te felicito como siempre por esa creación de espacios, de requiebros que entre tu lenguaje sirven para derrotar al espíritu blanco, para sentirse en ese espacio único donde el color se pinta de puntas sobre el alma.
Mi beso AMABLE para ti. luzyabsenta