Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
.
las cinco de la nada
y no hay café…nunca lo hubo
…la obsidiana mira hacía otro lado
el consuelo está en la bolsa
…a la mano
pero la caverna en el alma es inmensa
…en el hoyo de la bolsa sólo hay ojos
…que han mirado al revés el cuento
no alcanza el caminar a pie sin suelas
tratando de creerle al timo ido
…ni ladrando…ni rabiando se alcanza
…a la cita con la nada
…el cuerpo duerme…el semen muere
el tiempo pasa…las costras sábanas-bandera vuelan
…las cinco de la nada han marchado
…como soldados de plomo mutilados
el alma le da cuerda al reloj
que teme ser ahorcado con su propia soga
…el reloj no dice nada…sólo sangra
el reloj le teme al tiempo…el tiempo calla
…la obsidiana ha mirado hacia otro lado
las cinco de la nada…no hay café…no hay nada.
Due® 19.3.10
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las cinco de la nada
y no hay café…nunca lo hubo
…la obsidiana mira hacía otro lado
el consuelo está en la bolsa
…a la mano
pero la caverna en el alma es inmensa
…en el hoyo de la bolsa sólo hay ojos
…que han mirado al revés el cuento
no alcanza el caminar a pie sin suelas
tratando de creerle al timo ido
…ni ladrando…ni rabiando se alcanza
…a la cita con la nada
…el cuerpo duerme…el semen muere
el tiempo pasa…las costras sábanas-bandera vuelan
…las cinco de la nada han marchado
…como soldados de plomo mutilados
el alma le da cuerda al reloj
que teme ser ahorcado con su propia soga
…el reloj no dice nada…sólo sangra
el reloj le teme al tiempo…el tiempo calla
…la obsidiana ha mirado hacia otro lado
las cinco de la nada…no hay café…no hay nada.
Due® 19.3.10
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