Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
Desalojo en el velero de botella
batiéndose en retirada se marcho mi compañera,
y yo, que pensaba que esta vez fuera ella;
la que por siempre me quisiera.
Sufriendo un delirio enlutado,
como espiral de un tren sin regreso
te echa de menos mi costado.
El temblor que antecedía al beso.
Deshojando aspas de molino,
ausente Dulcinea que mi pecho lastimas
ya no perfuma tu rosa mi camino.
Pocos pétalos, demasiadas espinas.
De remate; martillándome las sienes
me desabrocha el pecho un latido,
cierran la estación y tú que no vienes
un naufragio enmudece lo sufrido.
Desenmascarada apariencia,
con el éxodo de tus brazos
hay un exilio en vacancia.
Sufriendo vencimientos de plazos.
Desahuciada ilusión de pestañas postizas
visa caduca de un viaje postergado,
cambiando la piel por sonrisas
herencia frustrada y sin legado.
Esta soledad trashumante me tiende una emboscada
y la locura se fuma mis sueños en cada bocanada,
no me ayuda ser forastero ni el enroqué
estoy con jaque al rey; herido de un certero estoque.
La frontera de tu distancia, parece ilimitada
me enrolaría en la legión extranjera,
echaría a volar mi esperanza aliada
si alguna estrella fugaz; aquí te trajera.
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