Isabel Miranda de Robles
Poeta que considera el portal su segunda casa
SANA ENVIDIA
Se feliz con lo que tengas,
que uno nunca sabe
que sana envidia despierta
la aparente sencillez.
Quien sabe si el rayo
no envidiara a la luciérnaga,
el águila al colibrí
el huracán al rocío;
el volcán en plena erupción
al calor de una caricia,
el señor olvido
con todo su poder
al recuerdo de un primer beso;
el miedo, con todo lo que domina,
al instante del "yo puedo"...
La grandeza no radica
en la majestuosidad de las cosas
si no en lo que dentro de ti
las cosas provocan.
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
Se feliz con lo que tengas,
que uno nunca sabe
que sana envidia despierta
la aparente sencillez.
Quien sabe si el rayo
no envidiara a la luciérnaga,
el águila al colibrí
el huracán al rocío;
el volcán en plena erupción
al calor de una caricia,
el señor olvido
con todo su poder
al recuerdo de un primer beso;
el miedo, con todo lo que domina,
al instante del "yo puedo"...
La grandeza no radica
en la majestuosidad de las cosas
si no en lo que dentro de ti
las cosas provocan.
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
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