YoSoyAquel
Poeta adicto al portal
De mi pecho el corazón arranqué
que de pasión desbordaba,
en mis manos como bebé
le chineaba... arrullándolo
con dulces melodías
de la quebrada.
Caminando...
en las orillas del riachuelo,
luces sobre el camino me iluminaban,
aguas tranquilas tus remos agitaban,
rompiendo espejos tu barca lenta
avanzaba.
Al mirar tu silueta en los reflejos,
mi corazón ausente de razón,
desnudo y sin complejos,
sin meditar el no cauteloso,
desde mis manos saltó,
nadando sobre la estela
que tu barca dejó.
Como el pez ingenuo,
mi amor mordió el anzuelo,
y tú... sin mirar atrás,
plácidas corrientes seguías.
Mientras fenecían
mis manos vacías... él
naufragó muriendo aturdido.
Por el peso de tu indiferencia,
ameriza sobre la profundidad del desconsuelo,
yacente quedó.
Y yo desde la rivera,
pinto grises acuarelas,
con los recuerdos de ese
tonto corazón equivocado,
que de mis manos un día
saltó.
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