*** Jia Lu *** ... berussagroup
Sabines dice:
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Ella Dice:
Tus nombres acuden a soñar conmigo
llego a tu imagen oculta
Duermes
Él Dice:
Me agito entre fantasmas y la noche, luego escapo...una ciudad que no conozco, y su asfalto hiere mis pies desnúdos
todo es silencio el mundo y sus ausencias, dónde fuerón todos, dónde vos...
Deliro...
Sabines Dice:
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se estan yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
Ella dice:
Tus labios nunca son mudos
y tus ojos
ay cómo deseo tus ojos
Mis dedos se unen a tu pelo
y con cuidado atrás de tu ojera planto
un pequeño beso
Él dice:
Me gustan tus manos tan finas, mariposas blancas sobre un violín...me gusta tu delgadez tu piel transparente, tu alma tristetierna...
el murmullo de una lágrima que nos mira y caé..
Ella dice:
¿Aún duermes?
Sí
Él dice.
Nunca duermo, los días de agonía me gusta desangrar los sueños y exiliarme a la locura... no quiero dormir... aprendí nueva magia ...acercate a mi corazón...¿más cerca , más!
sos vos su sangre celular vida mía...
Ella dice:
Mis ojos muerden tus parpados
deseo se abra tu voz
para acotarme en sus infiernos
Él dice:
Me gusta tu olor, el sabor de tus sueños, me gusta la lluvia sobre tus hombros me este fuego sembrado por tus miradas...
Sabines dice:
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre- ¡ que bueno !- han de estar solos.
Ella dice:
Y mis manos
tengo miedo de herirte
con tanto deseo que impulsan mis manos
Él dice:
Tengo miedo, por vos, por mi, por ambos. Tampoco quiero herirte, no quiero sembrar coágulos en tu corazón, ni tormentas de cristal bajo tus párpados...destesto el dolor de no comprender el amor, no sé si aprendo a amar correctamente... pero mis manos tampoco se detendrán cupulares paisajes, cupulares cantos...y nosotros en libertad quemándonos en un vuelo algo suicida y en el beso fraguado en los lapsos en que nos escapamos de todos... mi piel resbala hasta tocarte y hacerse vibraciones de colores sobre-dentro vos ...
somos música... lo ves?
notas alegretristelocas
Sabines dice:
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo
Ella dice:
Quiero escuchar tus latidos
para ver que también dónde vos, yo vivo
y acerco mi pecho a tu espalda
recorro tu nuca con la punta de mi nariz
y desnudo mis pies para acariciar los tuyos
Vuelven mis manos domadas
a las cercanías de tu rostro
a 0besar tus mejillas
a velar tu sueño
mientras mis horas se agotan
Él Dice:
Ahora somos el ritmo, el movimiento, somos la cinética maravillosa de la danza, nos hacemos mareas y los oleajes se tejen y corren en libertades bajo la luna.
Ahora somos la melodía escrita a mordidas entre labios sangrados, las estrellas en su éxodo atentas, nos escuchan susurrar, pero somos nuestra letra es secreta una canción inventada por vos, por mi en la espalda de la noche entera...
Sabines dice:
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Ella dice:
Al otro lado de la noche creo me escucharás
Ahí
¿dónde estás?
¿Tan lejos te lleva el misterio?
¡Abrí!
¡Abrílos!
¡Miráme a los ojos!
Necesito me rocen tus pétalos
tragarme tu calor
De este lado de la noche
solo falta tu palabra
y tus manos rojas
que me hagan canción
Él dice:
Te miro y te siento en mis alegrías extendiendote como luz, y en mis tristezas floreciendo tu beso...te miro con urgencia y te extraño, y te pienso y mi lengua aprende a deletrear caricias nuevas, nuevos himnos para vos...
Aunque el destino nos mire, aunque la vida nos pinte en paisajes alternos, conocemos la magia y ambos sabemos huir lejos de todos y de todo, hasta encontrarnos -buscándonos- en ese lugar sin tiempo y de deseos, y de cielos e infiernos...ahí dónde los corazones se funden alegres en una misma poesía...inolvidable...
Sabines dice:
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.
Los dos dicen:
Te quiero
Ella dice:
Nunca dejes de escribir y cuídate aunque no te vea, siempre te sentiré.
Él dice:
Nunca dejes de tocar el violín y cuídate aunque no te vea, siempre vives en mi.