Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
A mi padre
Te fuiste cuando era pequeña,
dejando detrás de tu sombra
un sitio vacío, olvidado,
memorias que siempre te nombran.
Recuerdo que siempre esperaba
regresos que eran ilusiones,
tan solo tenía de ti
algunos regalos sin nombre.
A Dios no lo habías hallado,
sin fe andabas, perdido y hueco,
rezaba porque cierto día
encontraras su gran consuelo.
Llegó así la enfermedad
y con Él te reconciliaste,
supiste que todo lo puede,
y ser perdonado lograste.
Nos encontraremos un día
en la eternidad de ese cielo,
allí ya no habrá más distancias
y estaremos juntos de nuevo
Última edición:


::
::