Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dulce amor
que estremeces a la luna de loto
con tus vírgenes ojos,
déjame una promesa
en el pecho abierto de la tierra.
Resucítame en el lago de azucenas
y dale alas azules a este corazón
hecho de pan y de vino;
cielo de delfines
que entonan la sonata del amor.
Florece el almendro
con tu sonrisa que huele a rosas,
florecen mis ganas por besarte
cuando acaricias mi cabello ensortijado
y yo tiemblo en tu luz.
Tu eres el amor hecho fruto,
el acantilado donde mi pasión arde.
Yo quiero amarte
como se aman los pájaros,
y amanecer desnuda con el latido del sol enamorado.