Darkness.cl
Poeta que no puede vivir sin el portal
Anoche lloré tus ojos sobre la luna dormida
Se quejó mi piel en tu ausencia,
queriendo abordar tu lejanía
Te busqué en el ocaso, te esperé en su agonía
no te hallé, no llegaste,
mala suerte la mía.
El instante rojizo se llevó tu silencio,
me quedé en desconsuelo, me hice lluvia sin tiempo
Recorrí las veredas que te vieron de mi mano
y no hallé sino clavos atravesando mi pena
Y se vino la noche, empapada de recuerdos,
espejismos con tu rostro y tu mirar pasajero;
entonces lloré tus ojos mientras la luna dormía
y me dormí junto a ella, soñando que venías.
Se quejó mi piel en tu ausencia,
queriendo abordar tu lejanía
Te busqué en el ocaso, te esperé en su agonía
no te hallé, no llegaste,
mala suerte la mía.
El instante rojizo se llevó tu silencio,
me quedé en desconsuelo, me hice lluvia sin tiempo
Recorrí las veredas que te vieron de mi mano
y no hallé sino clavos atravesando mi pena
Y se vino la noche, empapada de recuerdos,
espejismos con tu rostro y tu mirar pasajero;
entonces lloré tus ojos mientras la luna dormía
y me dormí junto a ella, soñando que venías.