Me voy…
Una filosa estocada caló hondo,
interrumpió este viaje bruscamente...
Las palabras precisas y esa daga,
mentira, verdad, dulzura a mansalva.
Cuidado, no juegues a ser coqueta
sembraste ilusiones en campo fértil;
el néctar cercano era apetitoso…
Un talento distante es más meloso.
Es inútil pintar esa marina,
las mismas olas apagan el fuego;
el desencanto debe ser práctico.
Arrendaré una limusina cósmica,
desapareciendo en astral paisaje…
Sometido a un tribunal celeste.
Ramiro Deladanza
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