Ciela
Poeta veterano en el portal
NO ME AMÉS
No me amés, dejáme andar
con todos mis abandonos prolijitos.
Dejáme ser tu Olvido Inmaculado,
pero qué pena cómo se achica el infinito.
No me amés- que hemos rodao
como bolita - no la del tango:
la de la naftalina.
¡Si anudo pelusitas con hilo inexistente
y de arañitas!
Nunca me amés. Dejáme ser
tu récord vincular de amores Ceros.
No me amés, dejáme establecer
etiología a mis córneas imperfectas
y a su cronicidad
de basuritas indelebles.
Dejáme ganar tu campeonato
descarnado de indolencias.
Al menos es Lugar
primordial de inexistencia.
No me amés, que los ovillos
de aquel Tiempo se fragmentan,
y esparcen su polvillo.
No me amés... ¡en nombre
de todas las alergias!
No me amés que así ya sé
dónde ubicar tantas ausencias.
Y no me amés Jamás-
lo hacés muy bien-
gracias/ De nada-.
No Me Amés- Ni Me Leás-
No me pensés-
pero qué pena cómo se empaña la tiniebla.
Me había graduado
en pérdidas dolientes-
gracias a vos
ya hice la tesis:
No me amés, no me leás
ni recordés,
pero qué pena cómo se estruja la marea.
GraCiela Vergel - Todos los derechos reservados -
No me amés, dejáme andar
con todos mis abandonos prolijitos.
Dejáme ser tu Olvido Inmaculado,
pero qué pena cómo se achica el infinito.
No me amés- que hemos rodao
como bolita - no la del tango:
la de la naftalina.
¡Si anudo pelusitas con hilo inexistente
y de arañitas!
Nunca me amés. Dejáme ser
tu récord vincular de amores Ceros.
No me amés, dejáme establecer
etiología a mis córneas imperfectas
y a su cronicidad
de basuritas indelebles.
Dejáme ganar tu campeonato
descarnado de indolencias.
Al menos es Lugar
primordial de inexistencia.
No me amés, que los ovillos
de aquel Tiempo se fragmentan,
y esparcen su polvillo.
No me amés... ¡en nombre
de todas las alergias!
No me amés que así ya sé
dónde ubicar tantas ausencias.
Y no me amés Jamás-
lo hacés muy bien-
gracias/ De nada-.
No Me Amés- Ni Me Leás-
No me pensés-
pero qué pena cómo se empaña la tiniebla.
Me había graduado
en pérdidas dolientes-
gracias a vos
ya hice la tesis:
No me amés, no me leás
ni recordés,
pero qué pena cómo se estruja la marea.
GraCiela Vergel - Todos los derechos reservados -
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