Y el puñal sigue clavado,
la herida no deja de sangrar,
dos años después, aún no ha cerrado,
hundida porque la llama no se apaga...
Y sigo afirmando que soy inocente,
aunque el tiempo haya pasado,
mis angustias amargan mi incosciente,
pero aún no llega el maldito sábado...
Sigo martirizándome, por algo que no hice,
las secuelas dejaron cicatrices en mi corazón,
a mi pecho le cuesta respirar pero insiste,
que mi dolor se apagará, llenándolo con amor.
Si yo pudiera descubrir el semblante noble,
y quienes me ayudaron a seguir adelante...
he estado encerrada mucho tiempo en una torre,
mi corazón se los agradecerá eternamente.
Ellos saben quienes son... no hace falta nombrarles,
me sacaron del vacío,del que no queria salir,
aunque estos versos sean tristes, quiero agasajarles,
y empezó la cuenta atrás para llegar al fin...
Por su cariño, mi eterno agradecimiento,
por estar siempre conmigo, la mayor ayuda,
y escuchando palabras de consuelo,
ayer, hoy y mañana, sigo en mi lucha...


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