poetakabik
Poeta veterano en el portal
Ilumina mi cara al despertarme
con el alba me deja ensombrecido,
y al final de la tarde estoy herido,
hasta llegan las llagas a asustarme.
Silecioso como un ladrón furtivo
se presenta, a veces sin avisarme,
como un tren que avanza fujitivo,
y termina su tráyecto al arrollarme.
Pero es vida, y la vida si no vivo,
acaba con el tiempo al olvidarme,
que de él y de sus rayos soy cautivo.
A pesar de mi esperanza y de su olvido,
aunque siempre se empeñe en fastidiarme,
a sus gozos y a sus sombras yo recibo.
con el alba me deja ensombrecido,
y al final de la tarde estoy herido,
hasta llegan las llagas a asustarme.
Silecioso como un ladrón furtivo
se presenta, a veces sin avisarme,
como un tren que avanza fujitivo,
y termina su tráyecto al arrollarme.
Pero es vida, y la vida si no vivo,
acaba con el tiempo al olvidarme,
que de él y de sus rayos soy cautivo.
A pesar de mi esperanza y de su olvido,
aunque siempre se empeñe en fastidiarme,
a sus gozos y a sus sombras yo recibo.