Y rozo las comisuras de tus labios,
de un sueño tal, como si se tratara,
leo tus poemas lentamente, paso a paso,
clamo tu presencia, escribiéndote a la cara.
Delirios sobre mi almohada, dícese de este amor,
el corazón de los enamorados, van enroscados entre si,
empápame con tu alma, para nunca pedirte perdón,
porque la vida es para vivirla junto a ti.
Muchos sentimientos deshilados prenden de mi mente,
rosas blancas que me regalaste, hundidas quedaron...
suave tacto de color pureza, atravesaron el horizonte,
resurge mi jardín del amor, en el que se hallan posados.
Desde ayer, el sueño es estar despierta de madrugada,
me surge escribirte todo mi sentir en anheladas poesías,
y me llega tu voz desde la distancia...cual menos de mañana,
es de extrañar que no la conozco, quien la tuviera cerca vida mía.
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