Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;yr7PO8779t8]http://youtu.be/yr7PO8779t8[/video]
Atardeceres del alma reconocen cada día
y junto a los brillos enaltecidos
--conjuro--, de silencios románticos.
Olas perfumadas simbolizan
viviendo en ellas, los mármoles secretos
buscando frutos de los arces.
Mi corazón camina en el aliento
de bocas esperando el beso eterno
cuando no existen labios en tu rostro.
Admiro sentimientos análogos
en horas sin agujas, sin tiempo
--caricias-- recibidas como anocheceres.
Y volando las nacaradas estatuas
de ese amor prometido y no cumplido
soy sosiego besando pétalos caídos.
La unión filiforme y etérea
ha sido confirmada en campanazos,
tan solo degusto el goce de cada instante.
Hector Alberto Villarruel.
Atardeceres del alma reconocen cada día
y junto a los brillos enaltecidos
--conjuro--, de silencios románticos.
Olas perfumadas simbolizan
viviendo en ellas, los mármoles secretos
buscando frutos de los arces.
Mi corazón camina en el aliento
de bocas esperando el beso eterno
cuando no existen labios en tu rostro.
Admiro sentimientos análogos
en horas sin agujas, sin tiempo
--caricias-- recibidas como anocheceres.
Y volando las nacaradas estatuas
de ese amor prometido y no cumplido
soy sosiego besando pétalos caídos.
La unión filiforme y etérea
ha sido confirmada en campanazos,
tan solo degusto el goce de cada instante.
Hector Alberto Villarruel.
Última edición: