ludmila
Poeta veterano en el portal
No me inscribí en tus ilusiones,
tampoco acribillé tus besos
en el recodo del camino
que bordeaba tus bondades.
Te dibujé como con un lápiz
el sortilegio de las miradas,
aspiré el aroma de tus rencores.
Criptografías oscuras, de historias
que no tienen que lidiar con las entrañas.
Yo, la hoja en blanco,
un colmillo de alabastro
encerrado en el viejo corazón apático
de porcelana.
Una dosis de bendita catarsis oxidada
con alusión mal pronosticada e indisoluble.
Aparentemente autoinmune,
fervientemente intocable,
adorablemente ajena.
tampoco acribillé tus besos
en el recodo del camino
que bordeaba tus bondades.
Te dibujé como con un lápiz
el sortilegio de las miradas,
aspiré el aroma de tus rencores.
Criptografías oscuras, de historias
que no tienen que lidiar con las entrañas.
Yo, la hoja en blanco,
un colmillo de alabastro
encerrado en el viejo corazón apático
de porcelana.
Una dosis de bendita catarsis oxidada
con alusión mal pronosticada e indisoluble.
Aparentemente autoinmune,
fervientemente intocable,
adorablemente ajena.