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lluvia de enero

Simplemente mujer

Caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.
 
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Caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.


Hermoso y triste relato,esos recuerdos que no se pueden olvidar y que siempre vuelven provocando dolor en el alma,tus letras son preciosas ,es un relato muy bonito,es un gusto acompañarte,en beso Sandra
 
Hermoso y triste relato,esos recuerdos que no se pueden olvidar y que siempre vuelven provocando dolor en el alma,tus letras son preciosas ,es un relato muy bonito,es un gusto acompañarte,en beso Sandra

Bellas pinceladas que diste a este Microrrelato, aunque duelen esas letras que nos regalas no dejan de ser un ronroneo y un deleite. Me encanta que vuelvas a escribir amiga mía, regálanos de vez en cuando este arte de tu pluma. Te quiero mucha niña, y no olvides que todo tiene su porqué. ABRAZOS A MILES
 

Caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.


Muy visceral y emotivo, queridísima amiga, los sentimiento se desbordan hasta llegar al llanto por el recuerdo. Quién sabe, tal vez no fue un sueño, ni fue la Luna quién te besó.

Un beso enorme y todo el firmamento de estrellas.
 
La ausencia de cariño es detectada por una luna, dejandote querer en el recuerdo. Muy bellas letras, emocionantes y simbolicas. Un gusto pasar. un abrazo
 
¡Muy buen relato Sandra! El ritmo da escalofríos por momentos, pero has logrado sostenerlo con tus comas impecablemente administradas.

un abrazo
jorge
 

Caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.

Mi querida amiga, en tu bello relato la melancolía abraza y los suspiros florecen tras el encanto de tus letras que aunque tristes son hermosas.
Cariños y un gran muacssssss:)
 
Sin sueños parece que nada tiene sentido, con letras como estas se invita a desahogar el alma y enredarse en ese calido aliciente que los soñadores encuentran en la luna. Leerte es un deleite querida Lluvia de enero... gracias! un abrazo grande!
 

Caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.

LLUVIA DE ENERO

Hermoso, muy hermoso relato.

Abrazos y besos quiteños.
 
nuestra madre luna fue a mirar y curar tu dolor, te acaricio, procuro dejarte una huella de que estubo ahi, mientras tu alma sentimental derramo una lagrima de agradecimiento por esta visita inesperada... saludos y felicidades por tu hermoso relato.
 
Se vale suspirar en este micro-relato, que tiene todo el perfume en sus letras de mi tierna Sandra, ¿ pero esa luna tiene dedos suaves para tus labios me imagino ? besos cariñosos para vos


EL LUNA
 
¡Ay, Sandrita! ¡Qué lío cuando el olvido se declara en rebeldía! Cada latido, cada paso trae aparejado un suspiro... ¡Qué bello es leerte vecina! Qué delicaos trazos tan llenos de feminidad escandalosamente deliciosa... Saludos desde Remedios de Escalada. Dani
 
Muy hermoso. La luna como compañera, confidente, angel y finalmente, demonio que nos trae aquello que nos duele. Y luego la paradoja del olvido rebelde que conserva la memoria.
Felicitaciones!
 

Caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.


Ese ultimo párrafo es como para enmarcarlo, mi querida Lluviecita. Pareciera que la luna es un buen tónico para liberar determinados llantos que algunas veces el orgullo quiere mantener para sí.
Maravillosa y límpida prosa.
Gracias por compartir y van mis abrazos.
 

Caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.




LLuvia
un micro que dice mucho, habla de esos recuerdos que aún te habitan y tienen eco en tu corazón...es bueno llorar, mojar la almohada para seguir mañana.
Hermoso leerte.
Mi cariño grande para ti y mis felicitaciones
Ana
 
Bellas pinceladas que diste a este Microrrelato, aunque duelen esas letras que nos regalas no dejan de ser un ronroneo y un deleite. Me encanta que vuelvas a escribir amiga mía, regálanos de vez en cuando este arte de tu pluma. Te quiero mucha niña, y no olvides que todo tiene su porqué. ABRAZOS A MILES


Simples letras para darte el gusto, ya sabes que cada vez las Musas se van más lejos pero la melancolía queda.

Un besazo, Reina.

Gracias por TODO.
 
Así suele ser el olvido, querida amiga, rebelde y contumaz, imposible de erradicar muchas veces a pesar de todos nuestros intentos. Te felicito por tu arte. Un abrazo de amigo, estrellas y reputación si puedo.
 
Micro narración entregada de pleno al romanticismo. Consigues su efecto con tal lenguaje recargado. Pero... las lágrimas jamás zigzaguean:)
 
Precioso escrito, es bello en cada una de sus palabras. Mi felicitación. Saludos.
 

Caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.


La nostalgia y la tristeza coronan estas letras sublimes
Hermoso. Abrazos y mil estrellas te dejo
Trina
 
el olvido conserva intacta la memoria, dices, también a un lector diligente le será difícil olvidar tan precioso final.
Felicidades y estrellas, Jesús
 

caminó la luna sus últimos pasos hasta mi ventana y, al descubrirme insomne, con gesto compasivo posó sus dedos luminosos sobre mis labios fríos de invierno en pleno verano. Se enredó en mi pelo, acarició mi rostro, rozó mis párpados con la suavidad de un beso que inventé tuyo, y ya no hubo forma de contener las lágrimas que zigzaguearon por mis mejillas calando surcos de recuerdos hasta mojar la almohada.

La misma almohada que dejaste vacía de sueños y donde el olvido, en acto de plena rebeldía, conserva intacta la memoria.

hermoso micro. Melancolicas y hermosas imagenes.
Mi cariÑo y mil estrellas te dejo
trina
 
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