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Entre las sombras

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roby3000

Poeta adicto al portal
Cada minuto pasado
me hace un poco más mortal.
Temo no existir ahora.
Ojalá me aguante la vida.
Lo necesito para no dejar
la pluma seca y el cerebro
repleto de frutos.

Busco un tema para versar
y sólo encuentro criaturas de la noche,
las nubes más espectrales,
visiones y pesadillas
llegadas no sé de dónde.

Pero recobro tiempo y luz,
doy marcha atrás, descubriendo
el camino secreto por donde se acerca
una muchacha. Nos encontramos
frente a frente,
la veo muy jovencita,
como si no hubiéramos perdido nada,
como si el mundo no hubiese podido extraviarnos,
porque cambiamos cien veces
entre nosotros la muerte y la vida.
A veces, todo lo aprendido no nos sirve
de nada: sólo sobrevivimos
con la pureza que creamos.

Doy vuelta a la página,
tal vez mañana avance mejor
en la escritura. Paciencia.

Me voy a la cama.
Enciendo la lámpara de noche,
levanto las sábanas y me encuentro
de nuevo con la muchacha, ahora cambiada:
tiene algunas canas y duerme;
pero su aliento es como el viento
que me empuja,
que me llama,
y le beso los párpados cerrados,
ella me abraza fuerte, y pregunta
en un susurro:

"¿por qué te acuestas tan tarde?"

Y yo, acariciándola, le espondo:

" Estaba galopando entre las sombras..."
 
Última edición:
Cada minuto pasado
me hace un poco más mortal.
Temo no existir ahora.
Ojalá me aguante la vida.
Lo necesito para no dejar
la pluma seca y el cerebro
repleto de frutos.

Busco un tema para versar
y sólo encuentro criaturas de la noche,
las nubes más espectrales,
visiones y pesadillas
llegadas no sé de dónde.

Pero recobro tiempo y luz,
doy marcha atrás, descubriendo
el camino secreto por donde se acerca
una muchacha. Nos encontramos
frente a frente,
la veo muy jovencita,
como si no hubiéramos perdido nada,
como si el mundo no hubiese podido extraviarnos,
porque cambiamos cien veces
entre nosotros la muerte y la vida.
A veces, todo lo aprendido no nos sirve
de nada: sólo sobrevivimos
con la pureza que creamos.

Doy vuelta a la página,
tal vez mañana avance mejor
en la escritura. Paciencia.

Me retiro a dormir.
Enciendo la lámpara de noche,
levanto las sábanas y me encuentro
de nuevo con la muchacha, ahora cambiada:
tiene algunas canas y duerme;
pero su aliento es como el viento
que me empuja,
que me llama,
y le beso los párpados cerrados,
ella me abraza fuerte, y pregunta
en un susurro:

"¿por qué te duermes tan tarde?"

Y yo, acariciándola, le espondo:

" Estaba galopando entre las sombras..."

Misterioso, dulce y evocador. Muy bueno Roby... Un abrazo. Churrete.
 
Cada minuto pasado
me hace un poco más mortal.
Temo no existir ahora.
Ojalá me aguante la vida.
Lo necesito para no dejar
la pluma seca y el cerebro
repleto de frutos.

Busco un tema para versar
y sólo encuentro criaturas de la noche,
las nubes más espectrales,
visiones y pesadillas
llegadas no sé de dónde.

Pero recobro tiempo y luz,
doy marcha atrás, descubriendo
el camino secreto por donde se acerca
una muchacha. Nos encontramos
frente a frente,
la veo muy jovencita,
como si no hubiéramos perdido nada,
como si el mundo no hubiese podido extraviarnos,
porque cambiamos cien veces
entre nosotros la muerte y la vida.
A veces, todo lo aprendido no nos sirve
de nada: sólo sobrevivimos
con la pureza que creamos.

Doy vuelta a la página,
tal vez mañana avance mejor
en la escritura. Paciencia.

Me retiro a dormir.
Enciendo la lámpara de noche,
levanto las sábanas y me encuentro
de nuevo con la muchacha, ahora cambiada:
tiene algunas canas y duerme;
pero su aliento es como el viento
que me empuja,
que me llama,
y le beso los párpados cerrados,
ella me abraza fuerte, y pregunta
en un susurro:

"¿por qué te duermes tan tarde?"

Y yo, acariciándola, le espondo:

" Estaba galopando entre las sombras..."



Que excelente escrito roby, mis felicitaciones a tan buen poema surrealista, magnífico trabajo.Bendiciones.

Te dejo mis felicitaciones, tus estrellas merecidas y un fuerte abrazo.TU AMIGO.



Hector Alberto Villarruel.
 
Cada minuto pasado
me hace un poco más mortal.
Temo no existir ahora.
Ojalá me aguante la vida.
Lo necesito para no dejar
la pluma seca y el cerebro
repleto de frutos.

Busco un tema para versar
y sólo encuentro criaturas de la noche,
las nubes más espectrales,
visiones y pesadillas
llegadas no sé de dónde.

Pero recobro tiempo y luz,
doy marcha atrás, descubriendo
el camino secreto por donde se acerca
una muchacha. Nos encontramos
frente a frente,
la veo muy jovencita,
como si no hubiéramos perdido nada,
como si el mundo no hubiese podido extraviarnos,
porque cambiamos cien veces
entre nosotros la muerte y la vida.
A veces, todo lo aprendido no nos sirve
de nada: sólo sobrevivimos
con la pureza que creamos.

Doy vuelta a la página,
tal vez mañana avance mejor
en la escritura. Paciencia.

Me retiro a dormir.
Enciendo la lámpara de noche,
levanto las sábanas y me encuentro
de nuevo con la muchacha, ahora cambiada:
tiene algunas canas y duerme;
pero su aliento es como el viento
que me empuja,
que me llama,
y le beso los párpados cerrados,
ella me abraza fuerte, y pregunta
en un susurro:

"¿por qué te duermes tan tarde?"

Y yo, acariciándola, le espondo:

" Estaba galopando entre las sombras..."

Precioso amigo! un mar de sensaciones, bellas imágenes y una sutil nostalgia... bello bello!
 
Magnifico, la verdad muy commovedor ,,es admirable como podes captar la grandeza en la simplicidad de las cosas y extraeles sentimientos tan profundos,, aplausos poeta ... y gracis por compartirlos conmigo,,
 
Ese es el deseo de todo escritor mi estimado roby, alcanzar la eternidad para que no mueran sus creaciones literarias. Me encantÓ tu magistral poema porque me hizo reflexionar y eso me gusta mucho. Gracias. Un abrazo y estrellas.
 
Es muy lindo y filosófico amigo roby, la muerte hay que enfrentarla todos los días hasta hacerla que nos tema y al vernos huya despavorida, estrellas por tu gran trabajo amigo, hasta pronto.
 
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