Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te escribo La pluma amiga
sabrá guiar mi sentimiento
para hacerte llegar al otro lado
cada silencio roto en tinta.
Que fuiste mi todo; vida,
no es decir apenas nada.
Ya lo confesé hace tiempo,
tú quizás ni lo recuerdas.
Sin pronunciar jamás te amo
ni susurrarte un te quiero
la sangre de mis venas te diera,
la luz de mis ojos si la pidieras.
No puedo definir el amor
como tampoco puedo atrapar
el aire, los sueños, los pulsos
Sólo sé que yo te pienso
absurdamente cada segundo
esté dormida o despierta.
Soy como un reloj de arena
al que no necesitas dar cuerda.
Cuando siento que se agotan,
que el último grano de tierra
va a caer por la angostura,
doblo y retuerzo mi cintura,
volteo mis centros y vuelvo
al mismo punto de partida
para que siga girando la rueda
una y mil veces siempre eterna.
Desconozco si me añoras,
si como a mí te envuelven
áridos y estrechos los días
o si acaso se hizo un mundo
sentir tu cama vacía
de abrazos y aromas perdidos,
sin carne entrelazada
bajo sábanas blancas.
Por eso hoy desnudo el alma
desgajada de metáforas
y la dejo aquí enmarcada
en simple palabra llana
para gritar a los cuatro vientos
no que te quiero
no que te amo
sólo
¡que te pienso!
::