Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre tus sombras
Entre tus sombras, esas que dejaste casi dormidas,
me recubro de tus sueños, amalgama de mi sentir,
vivo como cansado peregrino, que nunca olvidas,
como enamorado incierto que intenta sobrevivir.
Y al cerrar mis ojos, fui perdiendo todo mi atrevimiento,
mas no puedo negar tu recuerdo, el día ya amanece,
hoy quiero escribir todos mis versos a ti, gentil caballero,
en mi imaginario cuaderno de poemas estás siempre presente.
El amor resulta más sublime al amanecer
cuando, tras tus sueños, tus ojos empiezan a abrirse
y siento tu recuerdo como parte de mi querer,
parte de mi ser que de ti no quiere despedirse.
Tu recuerdo se halla impreso dentro de mi corazón,
porque voy arrastrando mi templanza por la larga espera,
en cada noche te envío mi esencia envuelta en vos,
entonces siento que mi ser se llena de primavera.
Se eliminarán las sombras, el sol acariciará tu piel,
suavemente las nubes darán paso al azul del cielo,
mi corazón enamorado nunca dejará de serte fiel
y mi cuerpo sentirá las suaves caricias de tu pelo.
Mi corazón yace tumbado junto a mi cuaderno de poemas,
con reliquias de rosas blancas no has de olvidarte de mí,
escríbeme poemas de amor, que mi llorar me quitará las penas,
me conformo con el deseo de besar tus labios hasta el fin.
No dejes que tu corazón se duerma ya cansado
ni que tu esperanza anide porque converge en tu alma,
te escribiré poemas de amor como firme enamorado,
te besaré con un beso tierno , en eterna calma.
Y el triste adiós quedó bajo la sombra de mis ojos,
cuando de ti me enamoré antes de que te fueras,
donde me consumía el aire, desgarrada de amor silencioso,
sobre el cielo azul y tus ojos, poder amarte quisiera.
Mamen - ​Raúl Rouco
Entre tus sombras, esas que dejaste casi dormidas,
me recubro de tus sueños, amalgama de mi sentir,
vivo como cansado peregrino, que nunca olvidas,
como enamorado incierto que intenta sobrevivir.
Y al cerrar mis ojos, fui perdiendo todo mi atrevimiento,
mas no puedo negar tu recuerdo, el día ya amanece,
hoy quiero escribir todos mis versos a ti, gentil caballero,
en mi imaginario cuaderno de poemas estás siempre presente.
El amor resulta más sublime al amanecer
cuando, tras tus sueños, tus ojos empiezan a abrirse
y siento tu recuerdo como parte de mi querer,
parte de mi ser que de ti no quiere despedirse.
Tu recuerdo se halla impreso dentro de mi corazón,
porque voy arrastrando mi templanza por la larga espera,
en cada noche te envío mi esencia envuelta en vos,
entonces siento que mi ser se llena de primavera.
Se eliminarán las sombras, el sol acariciará tu piel,
suavemente las nubes darán paso al azul del cielo,
mi corazón enamorado nunca dejará de serte fiel
y mi cuerpo sentirá las suaves caricias de tu pelo.
Mi corazón yace tumbado junto a mi cuaderno de poemas,
con reliquias de rosas blancas no has de olvidarte de mí,
escríbeme poemas de amor, que mi llorar me quitará las penas,
me conformo con el deseo de besar tus labios hasta el fin.
No dejes que tu corazón se duerma ya cansado
ni que tu esperanza anide porque converge en tu alma,
te escribiré poemas de amor como firme enamorado,
te besaré con un beso tierno , en eterna calma.
Y el triste adiós quedó bajo la sombra de mis ojos,
cuando de ti me enamoré antes de que te fueras,
donde me consumía el aire, desgarrada de amor silencioso,
sobre el cielo azul y tus ojos, poder amarte quisiera.
Mamen - ​Raúl Rouco