The Firestarter
Poeta asiduo al portal
Nacimiento, crecimiento, desarrollo y muerte... del amor, en un amor.
Un deleite leerte Nancy.
Un abrazo cálido.
J. Daniel Muñoz E.
Un deleite leerte Nancy.
Un abrazo cálido.
J. Daniel Muñoz E.
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Querida Nancy, es un poema muy bello, siempre logras dejarme con el alma en un hilo, muchas gracias por tus letras
Nos encontramos en otros versos
elevadas y sublimes todas las tonalidades del amor en tus excelentes versos,
y el cierre muy melancólico... ¡un encantador poema!
mis abrazos australes Nancy
Ramiro
Excelente poema amiga, desbordado de sentimientos, un caudal de sentidos. Es muy hermoso. Te dejo Reputación. Un saludo
Sentimiento que nacen del alma
y van hacia él,
hermosura cada imágenes que dibuja tu pluma
mi querida amiga, estrello tu
buen poema con todo mi cariño.
Besitosssssss.
Intensísimo y hermoso amiga... debo confesar que morí con tus cuatro primeros versos de la última estrofa...
Un gran gusto leerte...te abrazo con todo mi cariño...
... todo un logro... cómo lo describes, lo pintas... y dejas en sonrojo... Excelente obra Nancysant... tus líneas siempre me fascinan. Muchísimas gracias
Un fuerte abrazo
Puro sentimiento reflejan tus lindos versos, un placer saludarte
Nacimiento, crecimiento, desarrollo y muerte... del amor, en un amor.
Un deleite leerte Nancy.
Un abrazo cálido.
J. Daniel Muñoz E.
¡¡Bellísimo poema Nancysant!! Versos intensos llenos de sentimientos, algunos preventivos pero que sucumben a Cupido irremediablemente para sufrir después.![]()
Para mi corazón
 
 
El amor acechaba en cada esquina,
su sonrisa era rosa abierta perfumando.
Cada pétalo era una llama encendida
atrapando con su fuego a cada humano.
Yo desde mi guarida percibía
su falible y grácil coqueteo inesperado,
y la razón en bélica hazaña, impedía
las intenciones de su empeño enamorado.
Evité inconexas entradas y salidas,
desvié espacios abiertos y cerrados,
me detuve en el rumbo a la deriva
que llevaba a momentos inexplorados.
Fui peregrina en los caminos de la vida,
eludí sus trampas, su inminente acecho,
esquivé derechas con izquierdas,
bloqueé su paso para no encontrarlo,
para que no te hiciera un hueco o una herida,
para que no te traspasara un te amo.
Tú, corazón, jugabas con la inocencia cada día
aunque la juventud maduraba en tus rasgos,
tus latidos en el utópico suelo de la fantasía
ignoraban la picardía al otro lado.
El amor flotaba como brisa clandestina
en la mirada, en la palabra, en el tacto,
yo como la corriente del río huía
hacía el rumbo furtivo e inexacto.
Inagotable energía nos invadía,
éramos rayo y trueno sincronizados,
hasta que vimos de frente su osadía,
y una flecha en nosotros perforando.
Cupido, le llaman a ese ángel de leyenda
a ese mito o realidad de sentimiento extraño,
sutil y pequeño cuando llega...
más cuán grande puede ser su estrago.
 
Nos atacó con un beso en la mejilla,
con la dulzura inquieta de sus manos,
con el magnetismo que alcanza la pupila,
con la magia del suspiro en los labios.
Y sedujo con mimos a la conciencia
fuimos marionetas sometidas a su antojo,
así fue que conocimos al amor y su grandeza
y hoy solo somos sepulturas del destrozo.
 
Nancy Santiago Toro
Todos los derechos reservados©
 
Muy bello Nancy, cuando llega el amor imposible eludirlo...
Un gran abrazo para ti![]()
Amiga, bello encuentro de almas que se aman.....pero no creo que es coincidencia para nada...Cupido sabe a quien enamorar de quien....Abrazos y estrellas todas.
No dejas de asombrarme. De verso grácil, ocurrente en las expresiones ricas de tu lenguaje. Nos conduces y seduces en el transcurrir de sus avatares y nos doblegas a su mensaje. Todo calidez y realidad, aunque a veces sea triste realidad.
Me encanta tu inspiración.
Un cariñoso abrazo mi estrellada poetisa.
![]()
Para mi corazón
 
 
El amor acechaba en cada esquina,
su sonrisa era rosa abierta perfumando.
Cada pétalo era una llama encendida
atrapando con su fuego a cada humano.
Yo desde mi guarida percibía
su falible y grácil coqueteo inesperado,
y la razón en bélica hazaña, impedía
las intenciones de su empeño enamorado.
Evité inconexas entradas y salidas,
desvié espacios abiertos y cerrados,
me detuve en el rumbo a la deriva
que llevaba a momentos inexplorados.
Fui peregrina en los caminos de la vida,
eludí sus trampas, su inminente acecho,
esquivé derechas con izquierdas,
bloqueé su paso para no encontrarlo,
para que no te hiciera un hueco o una herida,
para que no te traspasara un te amo.
Tú, corazón, jugabas con la inocencia cada día
aunque la juventud maduraba en tus rasgos,
tus latidos en el utópico suelo de la fantasía
ignoraban la picardía al otro lado.El amor flotaba como brisa clandestina
en la mirada, en la palabra, en el tacto,
yo como la corriente del río huía
hacía el rumbo furtivo e inexacto.
Inagotable energía nos invadía,
éramos rayo y trueno sincronizados,
hasta que vimos de frente su osadía,
y una flecha en nosotros perforando.
Cupido, le llaman a ese ángel de leyenda
a ese mito o realidad de sentimiento extraño,
sutil y pequeño cuando llega...
más cuán grande puede ser su estrago.Nos atacó con un beso en la mejilla,
con la dulzura inquieta de sus manos,
con el magnetismo que alcanza la pupila,
con la magia del suspiro en los labios.
Y sedujo con mimos a la conciencia
fuimos marionetas sometidas a su antojo,
así fue que conocimos al amor y su grandeza
y hoy solo somos sepulturas del destrozo.
 
Nancy Santiago Toro
Todos los derechos reservados©
 
![]()
Para mi corazón
 
 
El amor acechaba en cada esquina,
su sonrisa era rosa abierta perfumando.
Cada pétalo era una llama encendida
atrapando con su fuego a cada humano.
Yo desde mi guarida percibía
su falible y grácil coqueteo inesperado,
y la razón en bélica hazaña, impedía
las intenciones de su empeño enamorado.
Evité inconexas entradas y salidas,
desvié espacios abiertos y cerrados,
me detuve en el rumbo a la deriva
que llevaba a momentos inexplorados.
Fui peregrina en los caminos de la vida,
eludí sus trampas, su inminente acecho,
esquivé derechas con izquierdas,
bloqueé su paso para no encontrarlo,
para que no te hiciera un hueco o una herida,
para que no te traspasara un te amo.
Tú, corazón, jugabas con la inocencia cada día
aunque la juventud maduraba en tus rasgos,
tus latidos en el utópico suelo de la fantasía
ignoraban la picardía al otro lado.El amor flotaba como brisa clandestina
en la mirada, en la palabra, en el tacto,
yo como la corriente del río huía
hacía el rumbo furtivo e inexacto.
Inagotable energía nos invadía,
éramos rayo y trueno sincronizados,
hasta que vimos de frente su osadía,
y una flecha en nosotros perforando.
Cupido, le llaman a ese ángel de leyenda
a ese mito o realidad de sentimiento extraño,
sutil y pequeño cuando llega...
más cuán grande puede ser su estrago.Nos atacó con un beso en la mejilla,
con la dulzura inquieta de sus manos,
con el magnetismo que alcanza la pupila,
con la magia del suspiro en los labios.
Y sedujo con mimos a la conciencia
fuimos marionetas sometidas a su antojo,
así fue que conocimos al amor y su grandeza
y hoy solo somos sepulturas del destrozo.
 
Nancy Santiago Toro
Todos los derechos reservados©
 
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.
♥ Hacer una donación