Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ya siento cómo danzan en mi pecho!
¡Escucho!, su sonido desbocarse...
Castañuelas recorren mis linderos
y en mi espalda, tacones son tus dedos
pulsando la locura por amarte.
Ya se quiebra el silencio, se deshace
en la boca que incendia con sus besos,
de mi cuerpo los puntos cardinales
mientras todo se para en ese instante
cediendo la bisagra del deseo.
Ya soy volátil ascua de tu fuego.
Ya eres caudal salitre que me invade.
Soy clavel desflorándose en anhelo,
tú la espiga saciando toda el hambre...
Y al fin somos, un círculo perfecto.
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