Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te nombraba y se caían
ardorosas campanadas
como frutas maduras
en tus manos, y tú sonrisa
se derramaba en la ventana,
y se doblaba el tiempo
en tu parte más callada,
y se revoloteaba
en una mariposa
que tu guardabas,
y yo te miraba,
y luego me rozabas,
desde lejos, inadvertida, etérea,
con tu párpado de luz silente
en un velo que aromabas
en los claros fugitivos
donde te esperaba la mañana.
ardorosas campanadas
como frutas maduras
en tus manos, y tú sonrisa
se derramaba en la ventana,
y se doblaba el tiempo
en tu parte más callada,
y se revoloteaba
en una mariposa
que tu guardabas,
y yo te miraba,
y luego me rozabas,
desde lejos, inadvertida, etérea,
con tu párpado de luz silente
en un velo que aromabas
en los claros fugitivos
donde te esperaba la mañana.
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