Vital
Poeta veterano en el portal
A mis espejos de vida:
Voy a visitar a mis ancianitos papás.
Entro sin llamar, pues su generosidad siempre les permite tener la puerta abierta.
Paso despacito al comedor, ya que no oigo ruidos cotidianos.
¡Ohhh, están dormidos!
Les abrazo y beso a ambos, pero solo con la mirada, porque les amo y no quiero privarles de sus merecidos sueños.
Vuelvo luego y ya han amanecido a la vida de nuevo, y trajinan con sus manos pelando almendras. Me abren la sonrisa con la suya eterna. Somos en la luz de la alegría…
Y comienzo a escuchar. Eterna canción de mi cuna. Maravillosos cuentos de vida…
Con ellos aprendí a hablar. Ellos me enseñaron casi todo cuanto hoy se. Pero con ellos
he aprendido que escuchar es regalar vida…
Voy a visitar a mis ancianitos papás.
Entro sin llamar, pues su generosidad siempre les permite tener la puerta abierta.
Paso despacito al comedor, ya que no oigo ruidos cotidianos.
¡Ohhh, están dormidos!
Les abrazo y beso a ambos, pero solo con la mirada, porque les amo y no quiero privarles de sus merecidos sueños.
Vuelvo luego y ya han amanecido a la vida de nuevo, y trajinan con sus manos pelando almendras. Me abren la sonrisa con la suya eterna. Somos en la luz de la alegría…
Y comienzo a escuchar. Eterna canción de mi cuna. Maravillosos cuentos de vida…
Con ellos aprendí a hablar. Ellos me enseñaron casi todo cuanto hoy se. Pero con ellos
he aprendido que escuchar es regalar vida…
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