Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
En legajos que abaten sus palabras raídas,
se desmaya la ausencia de tu sombra acodada
en la voz que silencia, con su negra frazada,
los deseos que laten en compases suicidas.
Si perdiendo las bridas, se desbocan salvajes
cual bravía cascada, y te dejas llevar
sin medir la brazada, no hallarás en su mar
ni en sus olas, guaridas que te sirvan de anclajes.
Pues al margen de encajes nebulosos, del eco
desmembrado en azar, de tu canto mohíno
que resuena en impar mientras busca al destino,
se alzarán sin ambages aun en cauce reseco.
Que el soñar que hipoteco rubricado en mi pluma,
anudando yo el fleco, en poemas se exhuma.
Las rimas finales de los versos son las mismas en los primeros hemistiquios de las siguientes estrofas hasta el pareado final.
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