Hoy...

ludmila

Poeta veterano en el portal
El hombre de hoy, el de setenta y siete años,
no es el mismo que el de cincuenta,
que el de treinta ni que el de veinte.
Cada recuerdo está teñido por el estado actual,
es decir, por una perspectiva falaz.
Albert Einstein



Si me viera en la escalada de una niña
vería este campo verde
de mariposas y algarrobos,
pero hoy, la vida y la experiencia
me enseñaron
que detrás de la inocencia
se esconde la posibilidad de elegir
el color de tus ojos
y el modo en que deseo
que los besos se declaren…
 
Es verdad Ludmila yo tengo un marido de 55 y me gusta mas que
cuando tenia 20, es mas sabio y dulce.Precioso poema, reputación
y para ti un beso celestial.
 
El hombre de hoy, el de setenta y siete años,
no es el mismo que el de cincuenta,
que el de treinta ni que el de veinte.
Cada recuerdo está teñido por el estado actual,
es decir, por una perspectiva falaz.
Albert Einstein



Si me viera en la escalada de una niña
vería este campo verde
de mariposas y algarrobos,
pero hoy, la vida y la experiencia
me enseñaron
que detrás de la inocencia
se esconde la posibilidad de elegir
el color de tus ojos
y el modo en que deseo
que los besos se declaren…


Cierto y hermoso, Mis felicitaciones por tan magnífica frase, Ludmila. Un abrazo.
 
El hombre de hoy, el de setenta y siete años,
no es el mismo que el de cincuenta,
que el de treinta ni que el de veinte.
Cada recuerdo está teñido por el estado actual,
es decir, por una perspectiva falaz.
Albert Einstein



Si me viera en la escalada de una niña
vería este campo verde
de mariposas y algarrobos,
pero hoy, la vida y la experiencia
me enseñaron
que detrás de la inocencia
se esconde la posibilidad de elegir
el color de tus ojos
y el modo en que deseo
que los besos se declaren…


Ludmila
Es hermosa la edad de la inocencia cuando
aún la floración está a la espera, mas esta etapa
ganada con la experiencia es propicia para con los
ojos transparentes elegir el camino siguiente.
Te felicito y admiro amiga.
Abrazos
Ana
 
Cierto muy cierto, la vida de color rosa, se transforma, cuando comemos más y aprendemos a elegir el color de los ojos por el decir de sus miradas. La niña sueña, imagina y crea mundos irreales. La mujer sigue soñando, al igual imaginando, pero sabe que cada paso cuenta para acercarse o alejarse y eso quizás rompa la magia, puede que por eso veamos las cosas a través de un cristal con la ventana entreabierta. ¡Que corra el aire! ¡Que penetre la luz! ¡La libertad tiene con los años más alto valor para conseguirla!
¡La vida y la experiencia me enseñaron! Que el alma no puede volar con demasiada materia...
¡Ayyy, la inocencia! Tentación del lobo feroz...
Un beso y estrellas. Por esa niña que inocente e ignorante era feliz y por la mujer de hoy que sabe y puede elegir.
Vidal
 
Última edición:
Creo que no hay que perder la inocencia aun teñida de nuestras libres elecciones con sabiduría y experiencia. Bello poema poema Ludmila, sabio y cierto también !!!!
Un abrazo amiga.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a tu interesante pluma.
 
El tiempo nos hace más fuertes, más decididos, para al fin seguir siendo las mismas cenizas que el viento arrastra. Sin embargo, nos damos menos cuenta de ello, quizá porque somos más ufanos y egoístas de nuestro destino y existencia, de la edad que protegemos como muestra de una veteranía que tantas veces nos sigue engañando.
Al menos, cuando niños, sabíamos de nuestras infinitas y máximas limitaciones, de nuestras incapacidades para enfrentarnos o igualarnos a un mundo adulto en que la verdad de otros siempre prevalecía sobre la de un crío. Creemos que elegimos, pero nos seguimos equivocando tanto o más, el color de los ojos nos elige a nosotros, la rebeldía ya no aparece ni por asomo, vagones de un tren sin rumbo, muchos más en la fila hacia un destino incierto mientras grupos de miradas infantiles, algunas ya núbiles pero todabía suficientemente infantes, observan cómo esa locomotora conduce a tantos rehenes a su satisfacción, donde la infelicidad les puebla. Ellos no saben, no conocen, dudan, no eligen, son elegidos y maniatados por progenitores y esclusas de la sociedad a la que pertenecen, al menos saben que sus manos serán prontamente atadas a la hilera y gimen por su rebeldía.ç
Mi interpretación y elucubración libérrima, lo sé , de una frase tuya, Ludmila, así so nlas mañanas de lunes. Tengo la gran sensación de no haber acertado ni en el punto con la tuya. :::blush:::
Abrazos y un beso
 
Cierto muy cierto, la vida de color rosa, se transforma, cuando comemos más y aprendemos a elegir el color de los ojos por el decir de sus miradas. La niña sueña, imagina y crea mundos irreales. La mujer sigue soñando, al igual imaginando, pero sabe que cada paso cuenta para acercarse o alejarse y eso quizás rompa la magia, puede que por eso veamos las cosas a través de un cristal con la ventana entreabierta. ¡Que corra el aire! ¡Que penetre la luz! ¡La libertad tiene con los años más alto valor para conseguirla!
¡La vida y la experiencia me enseñaron! Que el alma no puede volar con demasiada materia...
¡Ayyy, la inocencia! Tentación del lobo feroz...
Un beso y estrellas. Por esa niña que inocente e ignorante era feliz y por la mujer de hoy que sabe y puede elegir.
Vidal
Gracias amigo, agradezco tu interpretación y me encanta, mis cariños.
 
Y cada etapa de la vida tiene su sabor y su por qué...
Sí, y cuando lo deseemos podemos añorar...
Lo más hermoso es que adoro cada pliegue que el paso del tiempo me ha dejado, más puedo sentir como si fuera la primera vez!!!

Hermoso como siempre tu poética mi bellísima amiga...
Mi abrazo constelado y cariño en la distancia...
Camelia
 
No conocía esa cinta de Einstein. Como estudiante de ciencias la primera que aprendí fue aquella de: "Dios no juega a los dados con el universo", luego, cuando te das cuenta que los grandes hombres son grandes en todos los aspectos, descubres su lado tierno y sentimental: "Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida."
Ha sido un placer pasar por tus letras, cargadas de tiempo y espacio.
Besos, abrazos y estrellas todas wapa poetisa.
 
El hombre de hoy, el de setenta y siete años,
no es el mismo que el de cincuenta,
que el de treinta ni que el de veinte.
Cada recuerdo está teñido por el estado actual,
es decir, por una perspectiva falaz.
Albert Einstein



Si me viera en la escalada de una niña
vería este campo verde
de mariposas y algarrobos,
pero hoy, la vida y la experiencia
me enseñaron
que detrás de la inocencia
se esconde la posibilidad de elegir
el color de tus ojos
y el modo en que deseo
que los besos se declaren…
No soñar, no encontrarle el condimento, el sabor a las cosas, es empezar a envejecer....Cariños Ludmy....
 

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