Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
(1ro de diciembre, Día Mundial de la Lucha contra el Sida)
¡Allí donde el amor crece
con esencias del romero
asoma hostil una cara
que puede cambiar los gestos,
y el beso de mieles buenas
se convierte en un infierno!
¿De qué sangre de qué fémur,
procede este virus fiero?
¡Tan dispar su camuflaje
que deja a la ciencia un sueño,
a la tierra muchas cruces
y al hogar el traje negro!
¿Será un reptilio del cosmos
que desciende muy hambriento?
¿O será un arma biológica
de algún corrupto cerebro?
¿O es del Apocalipsis
el diente del Can Cerbero?
¡Allí en las cepas de un lente
entre cipreses y almendros
se erige tocando el alba
un heroico mausoleo,
por sus lluvias tan intensas
ya labra profundo el pecho!
¡Oh, ábrese triste un álbum
que conserva bien los restos
de cada otoño que arruina
la natura de los cuerpos,
y las lágrimas que nutren
el caudal de los océanos!
¡La ciencia no ha dado el fármaco
capaz de frenar el récord
del virus que oculta el rostro
y se agiganta en el tiempo
llevándose tras de sí
hasta el infante más tierno!
¡Que llegue mi verso unánime
a ungir la piel del enfermo,
a dar el beso más noble
en el rostro y ojos secos
de la familia doliente
que despide a su buen Pedro!
¡Que sea mi verso un ovni
y aterrice en el terreno
donde estudian los científicos
la causa de tal engendro!
Sea láser, sea lupa
y alumbre el ojo mi verso!
¡Del más suntuoso pénsil
va mi homenaje y respeto
a todos los que bien obran
por alcanzar el remedio:
la victoria contra el Sida.
¡Que Dios bendiga su templo!
¡El templo que abona el mundo
para un futuro risueño
donde los niños caminen
libres de fauces sangrientos.
¡Que Dios extienda su mano
y se logre pronto el éxito!
Mariluz Reyes Fernández
Reptilio: personaje de ficción del cosmos
Can Cerbero: Mit. Griega, el perro que guarda la puerta del Hades