Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si me amases...
Sí, si tú me quisieses,
dejaría por ti los electrocardiógrafos
y los fonendoscopios,
los esfigmomanómetros,
las gasas, el bisturí eléctrico.
Si me amases...
Sí, si tú me quisieses,
descubriría mundos,
viajaría universos,
en colores,
en anuncios de neón,
en páginas de los periódicos.
Si me amases...
Sí, si tú me quisieses,
sería completo,
hombre y ángel,
razón y sueño,
palabra, inteligencia, ritmo,
poema y verso.
Si me amases...
Sí, si tú me quisieses,
si me dijeses: "Ven",
iría a ti, sin trabas,
como carga sin masas,
polo puro que te atraiga,
que a ti vaya.
Tú, que no me amas,
si me amases,
si me besases,
quedarías prendida en mis labios
y mi pecho inhalaría tu aire.
Tú,
sí, tú,
si me amases...
Sí, si tú me quisieses,
dejaría por ti los electrocardiógrafos
y los fonendoscopios,
los esfigmomanómetros,
las gasas, el bisturí eléctrico.
Si me amases...
Sí, si tú me quisieses,
descubriría mundos,
viajaría universos,
en colores,
en anuncios de neón,
en páginas de los periódicos.
Si me amases...
Sí, si tú me quisieses,
sería completo,
hombre y ángel,
razón y sueño,
palabra, inteligencia, ritmo,
poema y verso.
Si me amases...
Sí, si tú me quisieses,
si me dijeses: "Ven",
iría a ti, sin trabas,
como carga sin masas,
polo puro que te atraiga,
que a ti vaya.
Tú, que no me amas,
si me amases,
si me besases,
quedarías prendida en mis labios
y mi pecho inhalaría tu aire.
Tú,
sí, tú,
si me amases...