Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cómo decir te amo
y que tus vellos se ericen de sólo leerme,
cómo decir te amo
y que tus pensamientos vuelen por mi imagen,
cómo decir te amo
y que tus manos se abracen junto a mi sombra,
cómo decir te amo
y sientas mi respirar cerca de tu cuello,
cómo decir te amo
y que tu corazón se quiera escapar a mi regazo,
cómo decir te amo
y que mi grito se escuche hasta tus ojos.
Cómo hacer que me añores
y que cardos ya no necesiten más espinas,
cómo hacer que me pienses
y que mi corazón no enloquezca de tu presencia,
cómo hacer que me recuerdes
y que mis manos no transpiren tu lejanía,
cómo hacer que me evoques
y que olas no revienten con rabia cerca de mis ansias,
cómo hacer que me sueñes
y que mi jadear no sea de soledad en mis sábanas.
Cómo conjugo el verbo amar,
si la segunda persona no sabe que acá estoy yo,
cómo consuelo tu presencia,
si mi soledad se ha vuelto amiga inseparable,
cómo mendigo atesoro migajas
que caen de bolsillos usados,
cómo clamo tu ausencia
si mi lengua se ha roto de morderla,
cómo enloquezco fascinante,
con este llamado desesperado,
que desde hace rato se había atorado,
con mi semblante ya arrugado,
con mi azotea albergando sólo palomas blancas
y mudo pretendía mantenerse eterno,
hasta hoy que se me ocurrió preguntarte,
¿cómo decir te amo?....
y que tus vellos se ericen de sólo leerme,
cómo decir te amo
y que tus pensamientos vuelen por mi imagen,
cómo decir te amo
y que tus manos se abracen junto a mi sombra,
cómo decir te amo
y sientas mi respirar cerca de tu cuello,
cómo decir te amo
y que tu corazón se quiera escapar a mi regazo,
cómo decir te amo
y que mi grito se escuche hasta tus ojos.
Cómo hacer que me añores
y que cardos ya no necesiten más espinas,
cómo hacer que me pienses
y que mi corazón no enloquezca de tu presencia,
cómo hacer que me recuerdes
y que mis manos no transpiren tu lejanía,
cómo hacer que me evoques
y que olas no revienten con rabia cerca de mis ansias,
cómo hacer que me sueñes
y que mi jadear no sea de soledad en mis sábanas.
Cómo conjugo el verbo amar,
si la segunda persona no sabe que acá estoy yo,
cómo consuelo tu presencia,
si mi soledad se ha vuelto amiga inseparable,
cómo mendigo atesoro migajas
que caen de bolsillos usados,
cómo clamo tu ausencia
si mi lengua se ha roto de morderla,
cómo enloquezco fascinante,
con este llamado desesperado,
que desde hace rato se había atorado,
con mi semblante ya arrugado,
con mi azotea albergando sólo palomas blancas
y mudo pretendía mantenerse eterno,
hasta hoy que se me ocurrió preguntarte,
¿cómo decir te amo?....
::
::