A tu vera

Juno

Poeta que considera el portal su segunda casa




Parece que a tu vera até mi aliento,
aquel que antaño fuera en tinta urdido,
enjutas letras callan su sonido
¡impávidas!, muriendo a paso lento.

Y buscan tu refugio y al momento,
descubren lo inservible del latido
que pulsa a campo abierto amor, tu olvido,
vistiendo así mi voz con gris lamento.

De vez en cuando surge de repente
la musa que anidaba en mis mañanas
tejiendo de sonetos el relente.

Entonces son mis ojos las ventanas
que tornan al poema su batiente
cerrándose a las lágrimas tiranas

que vuelven mis pupilas, ciegas dianas
flechando en su ocre iris la simiente
de sal y de penumbra floreciente
al pie de aquellas vítreas fontanas...

Y de bordones hago barbacanas
que alejan los fantasmas de mi mente,
de versos la giralda que silente
se yergue sin doblar sus mil campanas.

¡Atrás!, febril rumor que trae el viento,
que asorda de añoranzas hoy mi oído,
destierra de mi pecho el sentimiento,

cualquier atisbo de este sinsentido.
Atándome a tu vera, ¡vil tormento!,
me pierdo en lo que fui y nunca he sido...

 




Parece que a tu vera até mi aliento,
aquel que antaño fuera en tinta urdido,
enjutas letras callan su sonido
¡impávidas!, muriendo a paso lento.

Y buscan tu refugio y al momento,
descubren lo inservible del latido
que pulsa a campo abierto amor, tu olvido,
vistiendo así mi voz con gris lamento.

De vez en cuando surge de repente
la musa que anidaba en mis mañanas
tejiendo de sonetos el relente.

Entonces son mis ojos las ventanas
que tornan al poema su batiente
cerrándose a las lágrimas tiranas

que vuelven mis pupilas, ciegas dianas
flechando en su ocre iris la simiente
de sal y de penumbra floreciente
al pie de aquellas vítreas fontanas...

Y de bordones hago barbacanas
que alejan los fantasmas de mi mente,
de versos la giralda que silente
se yergue sin doblar sus mil campanas.

¡Atrás!, febril rumor que trae el viento,
que asorda de añoranzas hoy mi oído,
destierra de mi pecho el sentimiento,

cualquier atisbo de este sinsentido.
Atándome a tu vera, ¡vil tormento!,
me pierdo en lo que fui y nunca he sido...



Nostalgia e inspíración traducida en versos con un excelente léxico.Felicidades
 
Los sueños y el anhelo siempre latiendo a la par del sentimiento... Tus versos reflejan esa añoranza ligada al recuerdo de forma melancólicamente bella, dulce y tierna. Ha sido un placer leerte mi querida amiga, siempre lo es. Besazos llenos de admiración y cariño, estrellas como soles y repu merecida, la maquinilla al carajillo jejeje.





Parece que a tu vera até mi aliento,
aquel que antaño fuera en tinta urdido,
enjutas letras callan su sonido
¡impávidas!, muriendo a paso lento.

Y buscan tu refugio y al momento,
descubren lo inservible del latido
que pulsa a campo abierto amor, tu olvido,
vistiendo así mi voz con gris lamento.

De vez en cuando surge de repente
la musa que anidaba en mis mañanas
tejiendo de sonetos el relente.

Entonces son mis ojos las ventanas
que tornan al poema su batiente
cerrándose a las lágrimas tiranas

que vuelven mis pupilas, ciegas dianas
flechando en su ocre iris la simiente
de sal y de penumbra floreciente
al pie de aquellas vítreas fontanas...

Y de bordones hago barbacanas
que alejan los fantasmas de mi mente,
de versos la giralda que silente
se yergue sin doblar sus mil campanas.

¡Atrás!, febril rumor que trae el viento,
que asorda de añoranzas hoy mi oído,
destierra de mi pecho el sentimiento,

cualquier atisbo de este sinsentido.
Atándome a tu vera, ¡vil tormento!,
me pierdo en lo que fui y nunca he sido...


 
Vuelves con fuerza, reclamas tus derechos a no ser victimaria , sobreponiendo tu entendimiento y dominando al corazón, unos sonetos de vívida imaginación nos lo cuentan...:::hug:::
Unplacer.jpg

 
EVAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, pero cuantos giros de tierra en busca de la luz de tus letras, jejejeje.
¡Bien hallada eres amiga mía! ¡Monstrua! Jejejeje.

Un verdadero placer encontrarte de nuevo campeona de estos cielos estrellados.
Siempre hay esa pizca de acidez en tus letras, pero eres de rico sabor como las frambuesas, jajajaja...
Un beso de tierra y cielo para ti.
Vidal
 
Buen encadenamiento entre los dos sonetos, querida amiga. Los hilvanaste en endecasílabos propios heroicos, por lo que tienen mérito, dado que a pesar de que con acentos en 6ª y 10ª cumples los requisitos, tú, lo has perfeccionado acentuando, además en 2ª.

Utilizaste las sinalefas como está indicado por algunos eruditos (en esto no hay acuerdo entre las mentes preclaras, jajajajajajajaja), osea, al antojo del poeta para conseguir las 11 sílabas por verso, usando unas, y otras, no, por lo que yo, doy por bueno ese uso o no uso, pues no llego ni a mente medioentendida, jajajajajajajaja.

Mis estrellas, preciosa, sus luces muestran su alegría con su titilar por verte de nuevo con la pluma en la mano.

Besos, Eva bonita, besos en alas de los vientos.
 
¡Vibrantes sonetos al compás de las campanadas!
Grato encontrarme con tus bellísimas letras.

Saludos,
desde Panamá.

 
La nostalgia sigue tiñendo tus letras amiga, pero la manera tan maravillosa que tienes de escribir lo suple todo. Felicitaciones Eva por este magnífico poema, saludos poeta
 




Parece que a tu vera até mi aliento,
aquel que antaño fuera en tinta urdido,
enjutas letras callan su sonido
¡impávidas!, muriendo a paso lento.

Y buscan tu refugio y al momento,
descubren lo inservible del latido
que pulsa a campo abierto amor, tu olvido,
vistiendo así mi voz con gris lamento.

De vez en cuando surge de repente
la musa que anidaba en mis mañanas
tejiendo de sonetos el relente.

Entonces son mis ojos las ventanas
que tornan al poema su batiente
cerrándose a las lágrimas tiranas

que vuelven mis pupilas, ciegas dianas
flechando en su ocre iris la simiente
de sal y de penumbra floreciente
al pie de aquellas vítreas fontanas...

Y de bordones hago barbacanas
que alejan los fantasmas de mi mente,
de versos la giralda que silente
se yergue sin doblar sus mil campanas.

¡Atrás!, febril rumor que trae el viento,
que asorda de añoranzas hoy mi oído,
destierra de mi pecho el sentimiento,

cualquier atisbo de este sinsentido.
Atándome a tu vera, ¡vil tormento!,
me pierdo en lo que fui y nunca he sido...




Nunca tendré palabras para describir tu talento.
Mi admiración hacia tu persona es mayúsculo
y como POETISA mereces todos mis respetos.
Nunca dejaré de agradecerte todo lo que has hecho por mí.
Con respecto al poema, me pasa lo mismo.
Me dejas sin palabras y pienso que es mejor así,
porque el análisis profundo se lo dejo a los expertos.
Cada vez que leo un poema tuyo, no me dejo de preguntar
de donde te sale esa inspiración, esas palabras perfectas,
acordes a lo que quieres decir, con sentimiento, creando
imágenes en la mente de las personas que te leen.
Repito, eres increíble querida Eva.
Besos, un fortísimo abrazo, estrellas, repu, admiración y todo mi cariño.
 
Emotivas letras que dejan una belleza encantadora, a pesar de la tristeza que se anida en ellas, pero que fuera de la poesía sin esa desdicha que a los lectores nos saca el aire, mueve la emoción y hasta las lágrimas. Muy bellos sonetos, elegantes como siempre!
 




Parece que a tu vera até mi aliento,
aquel que antaño fuera en tinta urdido,
enjutas letras callan su sonido
¡impávidas!, muriendo a paso lento.

Y buscan tu refugio y al momento,
descubren lo inservible del latido
que pulsa a campo abierto amor, tu olvido,
vistiendo así mi voz con gris lamento.

De vez en cuando surge de repente
la musa que anidaba en mis mañanas
tejiendo de sonetos el relente.

Entonces son mis ojos las ventanas
que tornan al poema su batiente
cerrándose a las lágrimas tiranas

que vuelven mis pupilas, ciegas dianas
flechando en su ocre iris la simiente
de sal y de penumbra floreciente
al pie de aquellas vítreas fontanas...

Y de bordones hago barbacanas
que alejan los fantasmas de mi mente,
de versos la giralda que silente
se yergue sin doblar sus mil campanas.

¡Atrás!, febril rumor que trae el viento,
que asorda de añoranzas hoy mi oído,
destierra de mi pecho el sentimiento,

cualquier atisbo de este sinsentido.
Atándome a tu vera, ¡vil tormento!,
me pierdo en lo que fui y nunca he sido...



Que lindo pasar y ver que tu llama permanece intacta, un beso enorme Eva!
 
Eva, de verdad que te había echado de menos; tu vuelta ha sido de altura cosa que ya no me sorprende. Virtus te ha analizado muy bien el trabajo : esos dos sonetos que has encadenado con tanta perfección solo pueden ser obra de alguien con mucha calidad poética como tu, amiga mía.

Te felicito de veras por esta presentación y me alegra muchísimo poder volverte a leer.

Un abrazo.
 
Precioso soneto. Pleno de esencia honda de sentimieto. Un placer visitar tus letras. Saludos cordiales, poetisa.
 




Parece que a tu vera até mi aliento,
aquel que antaño fuera en tinta urdido,
enjutas letras callan su sonido
¡impávidas!, muriendo a paso lento.

Y buscan tu refugio y al momento,
descubren lo inservible del latido
que pulsa a campo abierto amor, tu olvido,
vistiendo así mi voz con gris lamento.

De vez en cuando surge de repente
la musa que anidaba en mis mañanas
tejiendo de sonetos el relente.

Entonces son mis ojos las ventanas
que tornan al poema su batiente
cerrándose a las lágrimas tiranas

que vuelven mis pupilas, ciegas dianas
flechando en su ocre iris la simiente
de sal y de penumbra floreciente
al pie de aquellas vítreas fontanas...

Y de bordones hago barbacanas
que alejan los fantasmas de mi mente,
de versos la giralda que silente
se yergue sin doblar sus mil campanas.

¡Atrás!, febril rumor que trae el viento,
que asorda de añoranzas hoy mi oído,
destierra de mi pecho el sentimiento,

cualquier atisbo de este sinsentido.
Atándome a tu vera, ¡vil tormento!,
me pierdo en lo que fui y nunca he sido...



Precioso par de sonetos, bella luminaria Eva, un placer pasar de nuevo por tus letras.
 
Usando solo cuatro opciones de rima en un esquema muy original, cuajas dos sonetos de celestial altura que me dejan impresionado a la par que emocionado.
Queda claro, que dejó profunda huella en tus entrañas aquél que en tinta urdido, ató a su vera tu divino aliento
Una exquisitez, que enaltece las vitrinas de este espacio poético.
Besos, Preciosa.
 




Parece que a tu vera até mi aliento,
aquel que antaño fuera en tinta urdido,
enjutas letras callan su sonido
¡impávidas!, muriendo a paso lento.

Y buscan tu refugio y al momento,
descubren lo inservible del latido
que pulsa a campo abierto amor, tu olvido,
vistiendo así mi voz con gris lamento.

De vez en cuando surge de repente
la musa que anidaba en mis mañanas
tejiendo de sonetos el relente.

Entonces son mis ojos las ventanas
que tornan al poema su batiente
cerrándose a las lágrimas tiranas

que vuelven mis pupilas, ciegas dianas
flechando en su ocre iris la simiente
de sal y de penumbra floreciente
al pie de aquellas vítreas fontanas...

Y de bordones hago barbacanas
que alejan los fantasmas de mi mente,
de versos la giralda que silente
se yergue sin doblar sus mil campanas.

¡Atrás!, febril rumor que trae el viento,
que asorda de añoranzas hoy mi oído,
destierra de mi pecho el sentimiento,

cualquier atisbo de este sinsentido.
Atándome a tu vera, ¡vil tormento!,
me pierdo en lo que fui y nunca he sido...



Preciosa composición.
Un abrazo.
Xosé.
 




Parece que a tu vera até mi aliento,
aquel que antaño fuera en tinta urdido,
enjutas letras callan su sonido
¡impávidas!, muriendo a paso lento.

Y buscan tu refugio y al momento,
descubren lo inservible del latido
que pulsa a campo abierto amor, tu olvido,
vistiendo así mi voz con gris lamento.

De vez en cuando surge de repente
la musa que anidaba en mis mañanas
tejiendo de sonetos el relente.

Entonces son mis ojos las ventanas
que tornan al poema su batiente
cerrándose a las lágrimas tiranas

que vuelven mis pupilas, ciegas dianas
flechando en su ocre iris la simiente
de sal y de penumbra floreciente
al pie de aquellas vítreas fontanas...

Y de bordones hago barbacanas
que alejan los fantasmas de mi mente,
de versos la giralda que silente
se yergue sin doblar sus mil campanas.

¡Atrás!, febril rumor que trae el viento,
que asorda de añoranzas hoy mi oído,
destierra de mi pecho el sentimiento,

cualquier atisbo de este sinsentido.
Atándome a tu vera, ¡vil tormento!,
me pierdo en lo que fui y nunca he sido...





Hola, hola, Eva, ¿qué tal? Cuanto tiempo sin verte. Me alegro de volver a leerte y ver que vuelves con fuerza, ánimo y determinación. Excelentes estos sonetos encadenados con esa belleza que siempre imprimes a tus obras.
Besos, abrazos y estrellas todas wapa poetisa.
 
Eva, qué preciosos sonetos. Da igual el tiempo que pase en volverte a leer, cada vez que dejas tus versos la belleza vuelve a este espacio; los vacíos solo intensifican las ganas de leerte.
Es un excelente poema. Mis felicitaciones.
Muchos besos.
 

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